La última vez que hemos ido a Menorca, nos recomedaron que fuéramos a ver un espectáculo del que todo el mundo hablaba muy bien, que había caballos muy bonitos...
Fuimos al festejo en cuestión, y en un principio, desde lejos creí ver caballos bailando sobre sus patas traseras...qué bonito!
al acercarnos todo cambió: se trataba de un grupo de borrachos golpeando y empujando a los caballos para que se pusieran de pie...los caballos acababan echando espuma por la boca, y todo el mundo encantado!
mucha tradición y festejo, pero a veces parecemos animales...qué verguenza ajena me dió...

