EuropaGeneral

Historia del viaje: los trenes propiciaron la unificación horaria

Comprar un billete de avión, reservar el hotel y leer la guía de viaje del nuevo destino. Viajar en el siglo XXI es sencillo, cómodo y efectivo; pero no siempre fue así. La forma actual de viajar viene precedida por numerosos cambios a lo largo de la historia. Avances en los medios de transporte, reservas por internet, unificación de idiomas… Todo tienda a unificarse con un objetivo único: facilitar las cosas.

A finales del siglo XIX, el ferrocarril revolucionó la forma de entender el mundo, mejorando las conexiones entre países y provocando un aperturismo sin precedentes. Este gran cambio global vino acompañado numerosas transformaciones colaterales, como la unificación horaria en muchos países del mundo.

Reloj antiguo en la estación de tren de Oporto

¿Sabíais que en 1850, mientras que los relojes de Madrid daban las 11:30 los de Barcelona marcaban las 12:00 horas? La explicación es sencilla. Cada ciudad se regía por su hora solar, no existían los husos horarios y un reloj de pulsera era un lujo al alcance de muy pocos. Para saber la hora, era necesario escuchar las campanadas de la iglesia o acercarse al reloj de la Plaza del Ayuntamiento.

Esta costumbre ha hecho que numerosas plazas europeas mantengan los valiosos relojes de esa época, de innegable valor histórico y arquitectónico. Algunos de los ejemplos más conocidos son el Big Ben de Londres, el reloj del Ayuntamiento de Viena, el reloj de la Plaza Roja de Moscú o el Reloj Astronómico de Praga.

Reloj astronómico de Praga

La unificación horaria provocada por el uso masivo del ferrocarril comenzó en Inglaterra. La necesidad de equiparar los horarios de los trenes a la hora de cada ciudad era latente, así que las autoridades del momento decidieron unificar los relojes de todo el país, algo realmente novedoso para la época.

A pesar de las inconveniencias iniciales, la medida pronto resultó efectiva y se extendió a otros países de Europa, como Alemania, Francia o España, donde se utilizó la hora de la capital como modelo.

Relojes antiguos en la Estación Central de Glasgow

Aunque hoy en día baste con mirar el móvil para saber la hora, también conviene alzar la mirada a los edificios históricos de nuestras ciudades y contemplar sus antiguos relojes. Sobre todo teniendo en cuenta que estos tesoros marcaban horas diferentes hasta la llegada del tren, que cambió para siempre la historia del viaje.

Share:

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*