En esta excursión vamos a disfrutar de los asombrosos paisajes de los Siete Valles Colgantes visitando el Algar Seco, la cueva de Benagil y la playa de la Marina. ¡Una ruta súper completa!
Itinerario
A la hora indicada, los pasamos a buscar por su hotel en Albufeira para emprender un viaje de 40 minutos hacia uno de los lugares más icónicos del Algarve: el Algar Seco. ¡Arrancamos!
Al llegar, nos encontraremos rodeados de formaciones talladas por el mar y el viento, donde las piscinas naturales y las grutas escondidas son las protagonistas. Entre estas joyas naturales se encuentra la Ventana al Mar, conocida también como A Boneca, una abertura que enmarca el azul infinito del Atlántico como si fuera una obra de arte. ¡El lugar perfecto para las primeras fotos!
Después de pasar 45 minutos en Algar Seco, continuaremos hacia Benagil, donde llegaremos en 15 minutos, uno de los destinos más famosos de la costa portuguesa. Desde lo alto, admiraremos la cueva de Benagil, cuya abertura superior deja entrar un haz de luz que convierte su interior en un espectáculo de reflejos ocres. Aunque no vamos a acceder, la vista desde arriba nos permitirá apreciar su majestuosidad. ¿Sabían que su formación data de hace más de 20 millones de años?
Tras 45 minutos admirando la gruta, emprenderemos una caminata por el sendero de los Siete Valles Colgantes, un recorrido de 3,5 kilómetros premiado en varias publicaciones de viajes por su belleza escénica. Acantilados vertiginosos, arcos naturales, calas y vegetación se abrirán paso ante nosotros perfumando el aire con salitre.
Culminaremos el paseo en la playa de la Marina, considerada como una de las más lindas del mundo y uno de los secretos mejor guardados de Europa. Aquí, entre aguas turquesas y esculturas rocosas, tendrán entre 45 minutos y una hora de tiempo libre para relajarse, seguir explorando y maravillarse con la grandeza del paisaje mientras nadamos.
Finalmente, después de entre cinco y cinco horas y media, nos despediremos de regreso en su hotel.