Seguiremos la Ruta del Agua por Chaves, Vidago y Verín, conociendo los beneficios de sus aguas termales, cada una con sus propias características y sabores. ¿A que suena interesante?
Itinerario
Los recogeremos en su hotel a la hora indicada y subiremos a un minibús para iniciar este recorrido por la Ruta del Agua portuguesa.
En primer lugar, nos dirigiremos a Vidago, una pequeña freguesía cuyas aguas medicinales son recomendadas por los especialistas para tratar enfermedades como la gota o la diabetes. Aquí visitaremos el balneario y haremos una degustación del agua mineral de Vidago. ¿Sabían que lleva siendo embotellada desde 1886?
Seguidamente regresaremos a Chaves, capital de la comarca de Alto Tâmega. El nombre romano de Chaves, Aquae Flaviae, ya destacaba la importancia de sus aguas para la sociedad. Visitaremos las termas romanas, usadas para tratar dolencias como el reuma o problemas de la piel gracias a su alto contenido en sílice. Después, haremos una pausa para que almuercen por su cuenta y quien lo desee podrá probar el producto estrella de la zona, el pastel de Chaves.
Tras la pausa continuaremos por la Ruta del Agua y cruzaremos la frontera con España para visitar el castillo de Monterrey, una fortaleza-palacio del siglo X, y dirigirnos a la localidad gallega de Verín. Este pueblo es conocido por sus manantiales naturales, de los que se extraen aguas comercializadas por toda la península ibérica como Cabreiroá, Fontenova y Sousa. Tendremos la oportunidad de visitar sus balnearios y de probar estas aguas, además de las de Fonte do Sapo y Caldeliñas.
Finalmente, regresaremos a su hotel seis horas después de la recogida.
Recogida en el hotel
Tené en cuenta que la recogida está incluida en hoteles ubicados dentro de un radio de 2 kilómetros del centro de Chaves. Si su alojamiento está fuera de este límite, deberán acudir directamente a un punto de encuentro: Termas de Chaves (Largo Tito Flávio Vespasiano 1, 5400-534 Chaves, Portugal).