En el corazón de la Hoz del Huécar se encuentra la tirolina urbana más larga de Europa: la tirolina de Cuenca. ¿Te animás a deslizarte por ella? ¡Vas a vivir una experiencia única!
La tirolina doble urbana más larga de Europa
Si sos un aventurero y querés vivir una experiencia totalmente memorable, la tirolina Las Hoces, en Cuenca, no te va a defraudar. A una altitud de 120 metros, esta atracción te ofrece la oportunidad de sobrevolar el impresionante paisaje de la Hoz del Huécar y obtener una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad manchega.
La tirolina de Cuenca recorre una distancia de 445 metros desde el barrio del Castillo hasta las inmediaciones del Parador Nacional de Turismo de Cuenca, en el Camino de la Cueva de la Zarza, a una velocidad de aproximadamente 70 kilómetros por hora.
Además, tiene 67 metros de desnivel con velocidad creciente y una inclinación del 15%, lo que hace que sea el equilibrio perfecto entre espectacularidad y adrenalina. ¡Increíble!
¿Cómo funciona la tirolina de Cuenca?
Una vez te coloquemos tu equipo de seguridad y te demos unas breves pautas sobre cómo salir de la plataforma y descender del cable... ¡Estarás listo para deslizarte por la tirolina y volar!
Durante 40 segundos, te sentirás el rey del mundo mientras contemplás a vista de pájaro todo el maravilloso casco antiguo de Cuenca. ¿Sabías que está declarado Patrimonio de la Humanidad? Vas a ver desde las famosas Casas Colgadas hasta el puente San Pablo.
Además, se trata de una tirolina doble, por lo que podrás disfrutar de este inolvidable momento acompañado de tu persona favorita. ¡Un recuerdo que se te quedará grabado en la memoria para siempre!
Requisitos
Para realizar esta actividad, tenés que tener un peso mínimo de 35 kilogramos y un máximo de 120 kilogramos. Asimismo, tenés que medir más de 1,20 metros y no sobrepasar los 2,15 metros. Las personas con movilidad reducida, deben indicarlo previamente durante el proceso de reserva.
Menores de edad
Los menores de edad pueden saltar desde la tirolina siempre y cuando vayan acompañados por un adulto y cuenten con una autorización firmada por sus padres o tutores.