¿Te imaginás sobrevolar una de las siete maravillas naturales del mundo? No lo dudes más y sumate a este salto en paracaídas en el Gran Cañón. Disfrutaremos de unas vistas inolvidables de este lugar y liberaremos adrenalina a 5000 metros de altura.
Itinerario
A la hora que elijas nos reuniremos en el aeropuerto del Parque Nacional del Gran Cañón. Hechas las presentaciones, nos equiparemos con el material necesario para realizar el salto en paracaídas. ¿Tenés ganas de vivir esta emocionante experiencia? ¡Seguro que sí!
Tras colocarnos el equipo de seguridad, te explicaremos todo lo que necesitás saber para participar en este increíble vuelo. No importa si no hiciste paracaidismo antes, todos son más que bienvenidos.
Cuando tengas los conocimientos teóricos claros, subiremos a la avioneta y despegaremos. Alzaremos el vuelo acercándonos al borde del Gran Cañón del Colorado para admirar esta maravilla de la naturaleza a casi 5000 metros de altura. El vuelo durará aproximadamente 20 minutos.
¡Llega el gran momento! Saltaremos liberando adrenalina en una caída libre en la que alcanzaremos los 220 kilómetros por hora hasta abrir el paracaídas. Dado que se trata de un salto tándem, estarás acompañado en todo momento por el instructor, que se asegurará de coordinar el vuelo.
Te divertirás mucho y disfrutarás de unas vistas privilegiadas de una de las siete maravillas naturales del mundo. Sin duda, una experiencia que no olvidarás en la vida.
Finalizaremos la actividad aterrizando cerca del aeródromo y despidiéndonos en el punto de partida.
Reportaje de fotos y vídeo
A la hora de contratar la actividad, podrás elegir si querés hacer solo el salto o recibir después un reportaje fotográfico con fotos y vídeos de la actividad. ¡Tendrás un recuerdo único!
Duración
La duración estimada de la actividad es de 2,5 horas. Este tiempo incluye los 40 minutos de vuelo y paracaidismo y la preparación previa en el aeropuerto. Sin embargo, en ocasiones, los preparativos pueden prolongarse algunas horas más debido al tráfico aéreo u otros motivos. En cualquier caso, la experiencia de sobrevolar el Gran Cañón es algo único que bien merece la espera.