En este tour por los miradores de la isla de Flores nos deleitaremos con los escarpados paisajes del norte de este rincón de las Azores. Veremos cascadas y acantilados repletos de vegetación endémica.
Itinerario
Si quieren disfrutar de una ruta llena de lugares mágicos, los pasaremos a buscar a la hora indicada por su hotel. Desde allí, emprenderemos un tour por los miradores de la isla de Flores.
Pararemos en un primer balcón natural con vistas a las freguesías de Alagoa y Cedros. Proseguiremos hasta la aldea de Ponta Ruiva, donde subiremos a otro mirador para ver el Ilhéu Furado, una roca volcánica en medio del Atlántico.
Después visitaremos el Museo do Machado, un centro etnográfico en el que se exponen piezas agrícolas que les revelarán la tradición y la esencia de las Azores. Continuaremos el viaje por carretera y nos detendremos en otro mirador para admirar Ponta Delgada y la isla de Corvo en la lejanía.
A continuación, iremos hasta Fajã Grande para contemplar el Poço da Ribeira do Ferreiro, un entorno natural único al que llegaremos por un sendero de 1,5 kilómetros. Una vez que completemos la caminata, nos toparemos con un enorme acantilado por el que descienden cascadas de hasta 90 metros de altura.
Además, tendrán la oportunidad de conocer el Poço do Bacalhau, un bonito manantial nutrido del agua de una catarata, y disfrutar de las vistas desde el mirador de Ponta da Fajã. Fíjense bien, desde aquí se ve el islote de Monchique, el punto más occidental de Portugal.
Concluiremos la visita con la llegada a su hotel cuatro horas más tarde.