¿Te imaginas cantar villancicos y disfrutar de un chocolate caliente mientras navegas por el río Hudson? Entonces, dar un paseo en el barco navideño en Nueva York es el plan ideal para ustedes. ¡Feliz Navidad!
Itinerario
A la hora indicada, el barco navideño en Nueva York zarpará desde el muelle 62 de Chelsea Pier y, una vez estemos todos a bordo, los llevaremos a disfrutar de un inolvidable crucero por el río Hudson. ¿Están listos para celebrar la Navidad de una manera diferente? ¡Ho, ho, ho!
Para sentir la magia de la época más bonita del año, la embarcación estará completamente decorada con todo tipo de luces navideñas, coronas, lazos y coloridas guirnaldas. Además, un grupo de música en vivo se encargará de cantar los mejores villancicos durante la travesía.
Desde el barco tendrán unas preciosas vistas de los rascacielos de Manhattan iluminados mientras pasamos por zonas tan emblemáticas como la isla del Gobernador, la isla de la Libertad o la isla de Ellis. ¡Será un momento único durante su visita a Nueva York!
Para poner el broche de oro a esta experiencia en la Gran Manzana, les ofreceremos unas galletas navideñas acompañadas de una bebida, que podrán elegir entre un chocolate caliente casero, cerveza, vino, champán o un refresco. ¿No les parece el final perfecto?
Una hora y media después, el paseo finalizará en el muelle de partida.
Otras actividades navideñas en Nueva York
Navegar por el río Hudson les ofrece una perspectiva única, pero la magia navideña también se disfruta a pie de calle. Les proponemos otras dos actividades esenciales para completar su experiencia en la Gran Manzana:
- Tour navideño por Manhattan: después de admirar el skyline desde el agua, adéntrense en el corazón de la fiesta. Este tour a pie recorre los puntos más emblemáticos como el majestuoso árbol del Rockefeller Center y los espectaculares escaparates de la Quinta Avenida, donde la tradición neoyorquina cobra vida.
- Luces de Navidad: Tour navideño por NY: si buscan el espíritu más extravagante de la Navidad, este tour los lleva a Brooklyn, al barrio de Dyker Heights. Sus casas compiten con decoraciones excesivas y millones de luces, un espectáculo que contrasta con la elegancia del centro y que es una de las atracciones más famosas de la ciudad.