¿Llegan en crucero a Puerto Madryn? Entonces deben dedicar unas horas a descubrir una de las joyas de Argentina: Península Valdés. Una reserva natural con animales exóticos y un poblado Patrimonio de la Humanidad.
Itinerario
Nos encontraremos en Puerto Madryn a la llegada de su crucero para dirigirnos a Península Valdés, una reserva natural a media hora de camino.
Recorreremos el Istmo Carlos Ameghino, la franja que une Península Valdés con Chubut. ¿Cuántos kilómetros creen que tiene? Allí visitaremos el Centro de Interpretación, considerada la entrada a la reserva. Entraremos al edificio y desde su mirador tendremos unas vistas únicas de la península y de la isla de los pájaros, hogar de gaviotas, garzas e incluso pingüinos.
Llegaremos al centro del espacio natural y pararemos en un pequeño mirador, desde donde podremos saludar a los pingüinos. Después, seguiremos hacia la Caleta Valdés, habitada por elefantes y lobos marinos. Y si creían que el lugar ya acogía a suficientes especies, esperen a visitar Punta Cantor. Allí conoceremos de cerca a los elefantes marinos.
Haremos un alto en el camino para que almuercen por su cuenta y, tras reponer fuerzas, continuaremos paseando por la reserva. Con un poco de suerte nos encontraremos con las orcas. ¿Quieren ver cómo se alimentan?
La última parada del día será Puerto Pirámides, el único poblado de Península Valdés. ¿Sabían que es Patrimonio de la Humanidad? Tendremos la oportunidad de explorar sus idílicas playas. Entre aguas cristalinas y arena blanca descubriremos la lobería, el lugar más emblemático de la localidad. Durante el verano, llega a acoger a cientos de leones marinos.
Por la tarde, volveremos a Puerto Madryn con tiempo para que puedan embarcar en su crucero tranquilamente.
Condiciones del terreno
La realización de la excursión dependerá de las condiciones de los caminos. Si su mal estado impide la realización de la actividad, podrán elegir entre cambiar la fecha o que se les reembolse el importe.