En esta excursión a Bernal y Cadereyta descubriremos dos de los pueblos mágicos más encantadores de Querétaro y visitaremos la bodega Freixenet, famosa por sus vinos espumosos. Nos espera una combinación de historia, paisajes únicos y sabores auténticos. ¡No os lo perdáis!
Itinerario
A la hora indicada nos encontraremos en el andador comercial de Vista Hermosa. Hechas las presentaciones, subiremos a un vehículo para comenzar nuestra excursión a Bernal y Cadereyta. ¡Vamos allá!
En unos 40 minutos llegaremos al encantador Pueblo Mágico de Bernal, donde nos recibirá la imponente silueta de la Peña de Bernal, uno de los monolitos más grandes del mundo y todo un símbolo de la región. Mientras recorremos sus calles empedradas y su centro histórico durante una hora y media, descubriremos anécdotas, leyendas y curiosidades que han dado forma a la identidad de este destino lleno de historia, tradición y belleza colonial. ¡Os cautivará desde el primer momento!
Nuestra siguiente parada nos llevará a las cavas de Freixenet, una de las casas vitivinícolas más prestigiosas de la región. A 25 metros bajo tierra, realizaremos una visita guiada de una hora y cuarto por sus instalaciones mientras conocemos el proceso de elaboración de sus vinos espumosos. Y, por supuesto, no faltará una copa para brindar y saborear su exquisito producto. ¡Salud!
Después de este brindis, nos dirigiremos al encantador Pueblo Mágico de Cadereyta. Allí, nos adentraremos en un invernadero especializado en vegetación cactácea del semidesierto queretano. Cactus y suculentas de todas las formas y tamaños nos mostrarán una cara diferente y fascinante de la flora mexicana.
Y como toda gran aventura merece una buena recompensa, nos sentaremos a la mesa para degustar el tradicional nopal en penca, un platillo típico de la región que se sirve acompañado de un molcajete rebosante de parrillada y otros manjares de la gastronomía mexicana. Una explosión de sabores que os conquistará desde el primer bocado.
Para finalizar la jornada, visitaremos una acogedora sala de catas donde podréis probar productos artesanales elaborados con frutos endémicos de la región: salsas, licores, aderezos y muchas sorpresas más. Sin duda, la oportunidad perfecta para llevaros un pedacito de Querétaro a casa.
Finalmente, emprenderemos el regreso a Tequisquiapan y nos despediremos en el punto de partida tras ocho horas de excursión.
Cambios en el itinerario
En caso de que la bodega Freixenet no se encuentre abierta al público, visitaremos otra similar.