Viena con niños: planes divertidos para un viaje en familia
Saber qué hacer en Viena con niños es la clave para descubrir una capital que, tras su fachada de elegancia imperial, esconde un alma sorprendentemente lúdica y acogedora para los más pequeños. Desde palacios con museos infantiles hasta el parque de atracciones más antiguo del mundo, nosotros siempre recomendamos Viena como un destino donde la diversión está garantizada para todas las edades. ¡Vamos a verlo en detalle!
Planes en Viena con niños
El Palacio de Schönbrunn: príncipes por un día
Visitar la antigua residencia de verano de los Habsburgo es el plan número uno cuando viajamos a Viena con niños. No solo por sus impresionantes jardines, sino porque alberga el Kindermuseum (Museo para Niños), donde vuestros hijos pueden disfrazarse con trajes de época y aprender cómo era la vida diaria de los pequeños príncipes y princesas imperiales.
Para aprovechar el día, os sugerimos elegir entre la visita por el Palacio de Schönbrunn o, si queréis una actividad más completa, reservar el tour por Viena y el Palacio Schönbrunn.

El Prater y su mítica Noria Gigante
Ningún viaje familiar a Viena está completo sin pasar una tarde en el Prater. Este enorme parque público alberga un parque de atracciones con una entrada gratuita (solo pagáis por lo que subís), lo que permite pasear tranquilamente sin presión. Su símbolo, la Riesenrad (Noria Gigante), ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad a una velocidad muy suave, ideal para todas las edades.
Nosotros os recomendamos comprar la entrada para la Noria Gigante de Viena con antelación para evitar colas. Además, si a vuestros hijos les gustan las figuras de cera, podéis optar por comprar la entrada para el Madame Tussauds Viena, situado en la entrada del mismo recinto.

Experiencias inmersivas: Time Travel y música
Si queréis que los niños aprendan historia sin aburrirse, Time Travel Vienna es una parada obligatoria. Es un cine 5D que recorre los momentos clave de la ciudad con efectos especiales y animatrónicos. Por otro lado, la Casa de la Música es el museo más interactivo de la capital, donde podrán dirigir su propia orquesta virtual.
Para poder realizar esta actividad sin sobresaltos, lo mejor es reservar la entrada a la Casa de la Música. Ambas opciones están muy cerca del centro, por lo que son fáciles de encajar en cualquier itinerario.

Museos que no fallan: dinosaurios y mariposas
El Museo de Historia Natural fascinará a los pequeños con su enorme colección de esqueletos de dinosaurios, mientras que la Schmetterlinghaus (Casa de las Mariposas), ubicada en un precioso invernadero imperial, les permitirá caminar rodeados de cientos de mariposas tropicales en libertad.
Para moveros entre estos puntos sin que los más peques se cansen, una gran idea es reservar el autobús turístico de Viena (Big Bus), que tiene paradas en todos los lugares mencionados y comentarios adaptados.
Consejos para viajar en familia por Viena
Viena es una ciudad extremadamente cómoda para viajar con carrito, con ascensores en todas las estaciones de metro y calles amplias. A la hora de comer, los Beisls (tabernas típicas) suelen ser muy amables con los niños y el Wiener Schnitzel (filete empanado) es un éxito asegurado para los paladares más difíciles. No olvidéis que el agua de las fuentes públicas de Viena es de excelente calidad, ¡directamente de los Alpes!
Esperamos que estos planes os ayuden a organizar una escapada inolvidable. Si queréis ver más opciones de ahorro, no olvidéis consultar si os compensa la tarjeta Vienna Pass, que incluye casi todas estas actividades. ¿Necesitáis ayuda con la llegada? Podéis gestionar vuestro traslado desde el aeropuerto de Viena para empezar las vacaciones con los más pequeños de la casa con total comodidad.