¿Qué es una geisha?: historia y dónde verlas en Japón
Pocas figuras del mundo concentran tanta fascinación y tanta confusión al mismo tiempo como las geishas japonesas. La mayoría de lo que se cree sobre ellas en Occidente está construido sobre malentendidos, películas y leyendas urbanas. Sin embargo, la realidad es bastante más interesante que el mito.
¿Qué significa la palabra geisha? La palabra combina los caracteres gei, arte, y sha, persona. Por tanto, el significado de geisha es persona de las artes. Son artistas profesionales formadas durante años en danza, música, canto y conversación. Su función principal es la de entretener a los clientes en casas de té llamadas ochaya.
Hoy en día, las geishas se han convertido en un auténtico reclamo turístico. Al fin y al cabo, son historia viva del Japón tradicional. No obstante, conviene conocer en detalle su historia para comprender bien su figura.
Todo lo que tienes que saber de las geishas de Japón
Origen e historia de las geishas
Las primeras geishas surgieron en el siglo XVIII, durante el periodo Edo (1603-1868), una época conocida por el gran impulso cultural que supuso en Japón. En sus inicios las geishas eran tanto hombres como mujeres. Trabajaban actuando en banquetes y reuniones sociales de las clases altas, principalmente en los distritos de entretenimiento de las grandes ciudades, sobre todo en Edo (actual Tokio), Osaka y Kioto.
Con el tiempo, las mujeres fueron dominando la profesión por completo. En los años 20 del siglo XX, en el apogeo de la cultura geisha, se calcula que había unas 80.000 geishas en todo Japón. Hoy quedan menos de 1.000 geishas en Japón, concentradas sobre todo en Kioto. Además, el número sigue descendiendo cada año por la dificultad para encontrar mujeres jóvenes dispuestas a someterse al largo proceso de formación y a sus exigentes compromisos sociales.

Diferencias entre geisha, maiko y oiran
Tres términos que aparecen con frecuencia al hablar de este mundo y que no significan lo mismo: geisha, maiko y oiran. De hecho, la confusión entre geisha y oiran es uno de los orígenes históricos del malentendido occidental. Las oiran eran cortesanas de élite del periodo Edo, muy distintas a las geishas en su rol, aunque ambas llevaban kimonos elaborados. Cuando la prostitución se ilegalizó en Japón en 1958, la figura de la oiran desapareció. Las geishas continuaron su actividad porque nunca habían formado parte de esa industria.
¿Dónde ver geishas en Japón?
Los distritos donde viven y trabajan las geishas se llaman hanamachi, que significa literalmente pueblo de las flores. Kioto concentra la mayor parte de las geishas auténticas de Japón, pero Tokio y Kanazawa ofrecen también posibilidades reales de verlas.
1. Kioto
Kioto tiene cinco hanamachi y es la ciudad donde la tradición se mantiene con más rigor. El más famoso y prestigioso es Gion Kobu. Su arteria principal, la calle Hanamikoji, es el lugar más habitual donde ver geishas en Kioto. El mejor momento es por la tarde, cuando se dirigen hacia sus compromisos en las casas de té. Conviene ir entre las 17:00 y las 19:00 horas, que es cuando suelen moverse por la zona. Pontochō, un estrecho callejón junto al río Kamo, es el segundo distrito más conocido, con ochaya alineadas a ambos lados y un ambiente especialmente íntimo al anochecer. Gion Higashi, Miyagawachō y Kamishichiken completan los cinco hanamachi de la ciudad, cada uno con su propia escuela de danza y sus propias tradiciones.
Importante antes de ir. Desde 2019, está prohibido fotografiar geishas en las calles privadas de Gion, con multas de hasta 10.000 yenes. En 2024, el Ayuntamiento de Kioto amplió además las restricciones de acceso a varios callejones privados del barrio. La regla básica es no perseguir, no tocar y no bloquear el paso a ninguna geisha o maiko.

Puedes explorar la zona de las geishas participando en el free tour por el barrio de Gion, que incluye guía en español. Si prefieres el ambiente más íntimo de la noche, cuando las linternas de papel se encienden y la afluencia turística baja, puedes reservar el tour nocturno por Gion.
Otra forma de ver geishas en Kioto es asistir a los espectáculos públicos de danza que cada hanamachi ofrece varias veces al año. El más famoso es el Miyako Odori, celebrado cada abril en Gion Kobu, con representaciones diarias durante todo el mes. El Kitano Odori de Kamishichiken se celebra en marzo, y el Kyo Odori de Miyagawachō también en abril. Es uno de los mejores planes que hacer en Kioto.
Por otra parte, el teatro Gion Corner ofrece espectáculos cortos para turistas durante todo el año, con actuaciones de maiko junto a otras artes tradicionales como el teatro bunraku o la ceremonia del té. Para una experiencia más privada, existen veladas organizadas en restaurantes y casas de té que permiten cenar en compañía de geishas o maikos, con juegos de ozashiki y actuaciones en directo, aunque a un precio considerablemente más alto.

2. Tokio
En Tokio existen varios distritos con presencia de geishas, aunque en número muy inferior al de Kioto. El barrio de Asakusa, el más tradicional de la capital, y Kagurazaka, un antiguo distrito de entretenimiento con callejuelas empedradas que conservan el espíritu del Tokio histórico, son los más conocidos. Shimbashi fue durante el siglo XIX uno de los hanamachi más activos de la ciudad y hoy mantiene una pequeña comunidad activa.
Ver geishas en Tokio de forma casual es bastante más difícil que en Kioto, ya que los desplazamientos suelen hacerse en taxi y la vida del hanamachi es mucho menos visible para el visitante. Las experiencias organizadas son la alternativa más factible para descubrir esta cultura desde la capital.
3. Kanazawa
Kanazawa, en la costa del mar del Japón, conserva uno de los distritos de geishas mejor preservados fuera de Kioto. El barrio de Higashi Chaya, que significa casas de té del este, data del siglo XIX y su arquitectura de madera se mantiene casi intacta. Sus casas de dos plantas albergan todavía ochaya en activo. Es un destino mucho menos masificado que Gion y ofrece una atmósfera auténtica para quienes quieran alejarse de los circuitos turísticos principales. Podéis recorrerlo junto a un guía en este free tour de las geishas de Kanazawa.
Kanazawa también tiene los barrios de Nishi Chaya y Kazuemachi, más pequeños pero igualmente tradicionales, lo que convierte a la ciudad en una alternativa real a Kioto para quien quiera profundizar en la cultura de las geishas sin las aglomeraciones de la antigua capital.

¿Cómo es la formación de una geisha?
El proceso de convertirse en geisha lleva años y sigue una secuencia de etapas bien definidas, sobre todo en Kioto, donde las tradiciones se mantienen con más rigor que en el resto del país.
La primera etapa es la del shikomi, cuando una chica joven entra a vivir en una okiya, casa de geishas, y realiza tareas domésticas mientras observa el funcionamiento del mundo de las geishas desde dentro. A continuación viene el minarai, cuando la aprendiz empieza a acompañar a las geishas a los banquetes para observar sin participar todavía activamente.
La etapa más reconocible es la de maiko, la aprendiz que ya aparece en público con su kimono de mangas largas, su elaborado peinado con horquillas y su maquillaje blanco completo. Las maikos aprenden la danza kyomai, la ceremonia del té, el arte de la conversación y los instrumentos tradicionales, sobre todo el shamisen, un laúd de tres cuerdas. Esta etapa puede durar entre tres y cinco años.
La transición a geisha plena se produce con la ceremonia del erikae, que significa vuelta del cuello. El cuello del kimono, rojo durante la etapa de maiko, pasa a ser blanco, el color de las geishas. Es un rito de paso de gran importancia simbólica dentro de la comunidad.

¿Qué significa el maquillaje y el kimono de las geishas?
El maquillaje blanco de las geishas, llamado oshiroi, tiene su origen en la tradición del teatro kabuki del siglo XVII. La base blanca permitía que las expresiones faciales fueran visibles bajo la luz de las velas en espacios cerrados. Con el tiempo se convirtió en el distintivo visual más reconocible de las geishas.
El grado de blanco varía según la experiencia. Las maikos cubren el rostro entero de blanco, dejando solo un pequeño margen sin pintar en la nuca, con dos o tres puntas según la ocasión. Las geishas experimentadas, en cambio, llevan mucho menos maquillaje, lo suficiente para mantener la estética tradicional sin el dramatismo de las aprendices.
Igualmente, el kimono cambia con la edad y la experiencia. Las maikos llevan kimonos muy coloridos, con estampados de flores o motivos estacionales, y mangas larguísimas que casi llegan al suelo. Las geishas adultas optan por kimonos más sobrios, en tonos más apagados y con mangas más cortas, que transmiten una elegancia diferente, más contenida.

Influencia de Memorias de una Geisha en la cultura popular
La novela de Arthur Golden, publicada en 1997, y su adaptación cinematográfica de 2005 popularizaron la figura de la geisha en Occidente. Sin embargo, ambas distorsionaron un poco la realidad en puntos importantes. Por ejemplo, el propio proceso de iniciación sexual descrito en el libro fue refutado por geishas reales. Asimismo, la elección de algunas actrices malasias y chinas para interpretar personajes japoneses, como Michelle Yeoh, generó una controversia considerable en Japón.
Lo que sí captó bien la película es la estética visual del mundo de las geishas. Los kimonos, los peinados, las calles de Gion y la atmósfera de las casas de té. Pero como retrato de lo que significa ser geisha, se queda en la superficie y añade elementos que no corresponden a la realidad de la profesión.

Preguntas frecuentes sobre las geishas
¿Las geishas son prostitutas?
No. Las geishas son artistas profesionales formadas en música, danza y conversación. Sin embargo, la confusión tiene un origen histórico concreto. Tras la Segunda Guerra Mundial, algunas mujeres japonesas empezaron a alquilar kimonos y a hacerse llamar geishas ante los soldados aliados de ocupación, sin tener ninguna formación real. Muchas de ellas ofrecían servicios de prostitución, creando un malentendido que se extendió por Occidente y que todavía persiste en muchos países.
La realidad es que la industria del entretenimiento tradicional y la prostitución siempre habían existido por separado en Japón, con normas estrictas que las distinguían.
¿Cuántas geishas quedan en Japón?
Menos de 1.000, frente a las aproximadamente 80.000 que había en los años 20 del siglo XX. El declive se debe a la dificultad para reclutar jóvenes dispuestas a someterse al largo proceso de formación, que puede durar entre cinco y diez años, y a los compromisos sociales muy exigentes que implica la profesión.
¿Se puede fotografiar a las geishas?
En las calles privadas del barrio de Gion, en Kioto, está prohibido desde 2019, con multas de hasta 10.000 yenes. En los espectáculos públicos o en sesiones organizadas para turistas, en cambio, suele estar permitido en los momentos habilitados para ello.
¿Cómo se distingue una maiko de una geisha?
La maiko lleva un kimono muy colorido con mangas larguísimas, el maquillaje blanco cubre todo el rostro, y el peinado lleva varias horquillas decorativas visibles. La geisha adulta viste de forma más sobria, lleva menos maquillaje y su peinado es más discreto. La maiko muestra en la nuca una zona sin maquillar con dos o tres puntas.