Qué comer en Bruselas: ruta del chocolate, el gofre y las patatas fritas
Saber qué comer en Bruselas es fundamental para disfrutar de la capital belga, una ciudad que nos conquista por el estómago con sus famosos bombones de chocolate, mejillones con patatas fritas y gofres recién hechos. En esta guía os descubrimos los sabores imprescindibles que siempre buscamos cuando aterrizamos en Bélgica, desde las tabernas históricas hasta los maestros chocolateros más innovadores. ¿Ya se os ha abierto el apetito?
Qué comer en Bruselas
El paraíso del chocolate belga
Qué comer en Bruselas si sois amantes del dulce tiene una respuesta clara: un buen chocolate artesano. La ciudad es la cuna del praliné y pasear por las elegantes Galerías Reales Saint Hubert es como entrar en una joyería de cacao. Nosotros os recomendamos perderos entre los escaparates de firmas míticas como Mary o Neuhaus, donde la calidad del producto se nota en cada bocado.
Si queréis profundizar en este arte y no solo quedaros en la superficie, os sugerimos reservar el taller de chocolate en Bruselas para aprender a templar el cacao con vuestras propias manos. Si preferís una experiencia más didáctica, podéis optar por comprar la entrada al museo Choco-Story, donde conoceréis la historia desde el haba de cacao hasta el bombón.

Los gofres: ¿Lieja o Bruselas?
Para entender la gastronomía local, debéis saber que existen dos tipos de gofres que dividen al país. El de Bruselas es rectangular, ligero y crujiente, ideal para quienes buscan una masa aireada. Por el contrario, el de Lieja es redondeado, más denso y lleva perlas de azúcar granulado que se caramelizan al cocinarse. ¿Nuestra recomendación? Probad ambos antes de decidir.
Para saborear los mejores ejemplares mientras recorréis el centro y evitar las «trampas para turistas», nada mejor que hacer el tour gastronómico por Bruselas. Además de este delicioso dulce, podréis probar otros de los productos más típicos de Bélgica, como el chocolate o la cerveza.

Patatas fritas y mejillones (Moules-Frites)
Las patatas fritas son una institución nacional y, según los belgas, ¡fueron inventadas aquí! Se sirven tradicionalmente en cucuruchos de papel y se caracterizan por su doble fritura en grasa de buey, lo que les da una textura inconfundible. Es el snack perfecto para reponer fuerzas tras visitar el Manneken Pis. Por otro lado, no podéis iros sin probar los mejillones con patatas (moules-frites), habitualmente cocinados al vapor con vino blanco y apio.
Podéis descubrir los mejores puestos locales (fritkots) y tabernas históricas al reservar alguno de los tours gastronómicos que tenemos en Bruselas. Y como sabemos que toda buena comida belga debe ir acompañada de su bebida nacional, os sugerimos elegir entre el free tour de la cerveza belga o un tour del chocolate y la cerveza por Bruselas para conocer las variedades locales.

Consejos para comer barato en Bruselas
Si vuestro presupuesto es ajustado, recordad que el transporte económico en Bruselas os permite alejaros del centro neurálgico para encontrar precios más locales. Comer en los fritkots de plazas como la de Flagey u optar por los menús del día en el barrio de Saint-Gilles os ahorrará unos cuantos euros sin renunciar a la calidad. Además, los gofres «al desnudo» (solo con azúcar) son mucho más baratos y auténticos que los que llevan infinitos toppings.
Esperamos que esta ruta os sirva para disfrutar al máximo de los sabores de la capital belga. Si tenéis poco tiempo en la ciudad y queréis aprovechar cada minuto, no os perdáis nuestro post sobre qué ver en Bruselas en 2 o 3 días para combinar cultura y gastronomía de forma eficiente. ¡Buen provecho, viajeros!