Jerusalén es una ciudad con más de cinco mil años de historia que ha jugado un papel clave en las tres religiones monoteístas más importantes del mundo: el cristianismo, el judaísmo y el islam. ¿Sabías que la llaman la ciudad tres veces santa?

Sus angostas calles empedradas desprenden patrimonio, cultura y fe por cada poro. En la Ciudad Vieja de Jerusalén se respira un juego de colores, olores y texturas que aportan una personalidad única a una ciudad marcada por su propia historia.

Los cánticos cristianos, los sombreros de los judíos ortodoxos y los aromas de los puestos musulmanes se entremezclan con los flashes de cámaras y la ropa ajustada de los turistas. Jerusalén es un destino de contrastes que enamora a los cinco sentidos. Abre bien los ojos y ríndete al encanto de la Ciudad Santa. ¿Vamos?

La ciudad más importante para los judíos

Jerusalén es la cuna por excelencia del judaísmo, el lugar donde el rey David fundó su imperio y el Gran Templo se levantó como símbolo del poder judío. Hoy en día, tan solo una pequeña parte de este histórico templo del siglo VI a.C. permanece en pie: el Muro de las Lamentaciones.

Visitar este monumento histórico es imprescindible en un viaje a Jerusalén. El simbolismo del muro se une a la fuerza y al respeto que desprende, ya sea por los cientos de judíos que se acercan cada día a repetir sus plegarias o por los miles de deseos escritos en los papeles escondidos en las piedras del muro.

Muro de las Lamentaciones en la Ciudad Vieja

Muro de las Lamentaciones en la Ciudad Vieja

Siguiendo las huellas de Cristo

Los peregrinos cristianos también tienen una parada imprescindible en Jerusalén. Según la Biblia, la Ciudad Santa fue escenario de los últimos días de Jesucristo, y en sus angostas calles tuvieron lugar episodios tan conocidos como la última cena, la oración en el Monte de los Olivos, la crucifixión y la resurrección del Mesías.

Paseando por Jerusalén es posible visitar todos estos lugares, recorrer la Vía Dolorosa siguiendo las huellas de Cristo y adentrarse en el Santo Sepulcro, la basílica más sagrada para los cristianos. Todos estos monumentos se reúnen en las calles estrechas del barrio cristiano.

Llegada al Santo Sepulcro de Jerusalén

Además, la Ciudad Santa también resulta atractiva a los ojos del ateo gracias a la innegable belleza de las numerosas iglesias que salpican la Ciudad Vieja.

La tercera ciudad sagrada de los musulmanes

“La ciudad tres veces santa” es el apellido que acompaña a Jerusalén, también la tercera ciudad sagrada para el islam. Los musulmanes tienen en la Explanada de las Mezquitas su joya histórica particular: la Cúpula de la Roca.

La mezquita más famosa de toda Jerusalén refleja la luz del sol en los días más calurosos e ilumina la ciudad al caer la noche, convirtiéndose así en el símbolo por excelencia de la Ciudad Santa.

Cúpula de la Roca

Cúpula de la Roca

Si buscáis el mejor lugar para disfrutar de la Cúpula de la Roca, la panorámica de la Ciudad Vieja de Jerusalén que ofrece el Monte de los Olivos quedará en vuestra retina para siempre.

Comida

La gastronomía de Israel mezcla lo mejor de sus países vecinos dando lugar a una cocina con sabores árabes, ingredientes mediterráneos y tradiciones judías. Los platos israelíes son especiados, llenos de sabor y triunfan entre los vegetarianos.

Algunos de los platos típicos de Jerusalén son el humus, el faláfel, el shawarma o la shakshuka. ¡Todos acompañados con el imprescindible pan de pita!

Humus y pan de pita, platos típicos de Jerusalén

Shabat, el día sagrado de los judíos

Una de las tradiciones que más llaman la atención a los turistas que viajan a Jerusalén es el día de descanso conocido como shabat. Esta histórica tradición judía prohíbe trabajar o usar cualquier tipo de herramienta desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta de sol del jueves. Las tiendas y restaurantes cierran y el transporte público deja de funcionar. ¡Es como si el mundo se detuviera!

Los judíos más ortodoxos no utilizan básicos tan importante como el móvil o el ascensor durante el shabat. Si queréis disfrutar de los rituales del shabat, lo mejor es acercarse al Muro de las Lamentaciones al caer el sol del viernes. Este es el único día de la semana en que los turistas tienen prohibido hacer fotos o usar el móvil, para respetar la tradición.

Judíos ortodoxos durante el shabat

Judíos ortodoxos durante el shabat

¿Es seguro viajar a Jerusalén?

Sí. Aunque la situación socio-política de Jerusalén es volátil y sus habitantes viven en un estado de alerta permanente, lo cierto es que es un destino bastante seguro para el turismo. De hecho, los controles de seguridad resultan algo excesivos en aeropuertos, centros comerciales e incluso en el acceso al Muro de las Lamentaciones.

Todo ello, sumado a la presencia de militares en todos los puntos de la Ciudad Vieja hace que sea bastante seguro viajar a Jerusalén, sin dudo uno de esos destinos que dejan huella.

Templos de Jerusalén al caer la noche

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