América

Qué ver en Río de Janeiro: 15 lugares imperdibles

Si estás planeando tu próxima aventura, en este listado de que ver en Río de Janeiro te desgranamos cada rincón del paraíso brasileño.
21 enero 2026

En Civitatis sabemos que hay ciudades que no se visitan, sino que se sienten. Y Río de Janeiro es la máxima expresión de esta idea. Fundada en 1565, la ciudad fue la capital del Imperio portugués y, más tarde, también de Brasil, cuando la nación declaró su independencia de Portugal. Esta herencia colonial se mezcla con las raíces africanas de la población, creando una cultura diversa y rica en gastronomía, danza y espiritualidad.

¿Por qué viajar a Río de Janeiro al menos una vez en la vida? Si te preguntas si vale la pena esta ciudad, la respuesta es un rotundo sí. Pocos lugares en el mundo logran una armonía tan perfecta entre la selva tropical y la arquitectura moderna. Es el lugar donde el Carnaval se vive como una religión y donde la hospitalidad de los “cariocas” te hará sentir como en casa desde el primer momento. Si estás planeando tu próxima aventura, en este artículo te contamos cuáles son los 15 lugares que no hay que perderse en Río de Janeiro. Además, no solo sabrás qué ver en Río de Janeiro, sino que te daremos todos los consejos prácticos para que tu experiencia en este paraíso brasileño sea buena, segura y, sobre todo, inolvidable.

1. Cristo Redentor

Es, sin lugar a dudas, la imagen más icónica de Brasil y una de las Siete Maravillas del Mundo moderno. Situado a 710 metros sobre el nivel del mar, en la cima del Cerro del Corcovado, esta imponente estatua de 30 metros de altura parece abrazar a toda la ciudad con sus brazos abiertos. La sensación de paz que se respira al llegar a sus pies, sumada a la magnitud de la obra, es algo que todo viajero debe experimentar.

Para llegar, te recomendamos reservar este tour de Río de Janeiro con subida al Cristo Redentor en el tren del Corcovado. Este trayecto de unos 20 minutos atraviesa la densa vegetación del Parque Nacional de la Tijuca, permitiéndote experimentar de cerca el verde de la selva tropical antes de alcanzar la cima. Una vez arriba, la panorámica es increíble: desde allí verás la laguna Rodrigo de Freitas, las playas de arena blanca y el Pan de Azúcar recortando el horizonte.

Monumento Cristo Redentor, un lugar imperdible que ver en Río de Janeiro
Monumento del Cristo Redentor

2. Pan de Azúcar

Si el Cristo es el símbolo espiritual, el Pan de Azúcar es el mirador más espectacular de la ciudad. Este morro de granito, se eleva directamente sobre la bahía de Guanabara. El ascenso se realiza en el famoso «bondinho», un teleférico de cristal que ofrece vistas en 360 grados. El trayecto se divide en dos etapas. La primera te lleva al Morro de Urca, donde ya disfrutarás de una vista privilegiada a 227 metros de altura. Y la segunda te transporta hasta la cima definitiva, a 396 metros sobre el nivel del mar.

Su silueta es inconfundible y ofrece una de las puestas de sol más hermosas del planeta, donde el cielo se tiñe de tonos anaranjados y rosados mientras las luces de la ciudad comienzan a encenderse poco a poco. Si no quieres perderte este plan, vivir esta experiencia de atardecer en el Pan de Azúcar es perfecto.

Pan de Azúcar, un lugar imprescindible que ver en Río de Janeiro
Vistas del Pan de Azúcar

3. Copacabana

Copacabana no es solo una playa, es todo un centro cultural al aire libre. Su famoso paseo marítimo, diseñado por Roberto Burle Marx, con su característico dibujo de ondas en piedra portuguesa, es reconocido mundialmente. Aquí la vida nunca se detiene: desde los partidos de futvólei en la arena hasta los músicos que animan las terrazas de los quioscos, Copacabana es pura energía.

Al visitar este lugar, te recomendamos caminar desde el Fuerte de Copacabana hasta Leme. En el primero, además de conocer parte de la historia militar de Brasil, puedes disfrutar de un café con vistas a toda la bahía. En la playa, no dudes en sentarte en uno de sus quioscos para probar una «agua de coco» bien fría o una «caipirinha».

Panorámica de la playa de Copacabana al atardecer
Playa de Copacabana al atardecer

4. Ipanema

Si Copacabana es el bullicio, Ipanema es la calma. Es el lugar preferido por los locales para practicar deporte, tomar el sol y, sobre todo, para socializar. Cada «posto», como se llaman los puestos de socorrismo, congrega a un público diferente, haciendo de esta playa un ejemplo de convivencia, respeto y diversidad.

Algo que no te puedes perder en Río de Janeiro es el atardecer en el Arpoador, una formación rocosa al final de la playa de Ipanema. Es tradición que, cuando el sol desaparece tras los icónicos cerros «Dois Irmãos», la multitud aplauda. Una buena forma de conocer las playas más famosas de Río de Janeiro junto a un guía, es haciendo este free tour por Copacabana e Ipanema.

Playa de Ipanema, un punto imperdible que ver en Río de Janeiro
La arena dorada de la playa de Ipanema

5. Escalera de Selarón

Situada entre los barrios de Lapa y Santa Teresa, la Escalera de Selarón es el resultado de la dedicación del artista chileno Jorge Selarón. Lo que comenzó como una simple renovación de los peldaños frente a su casa, se convirtió en una obra de arte monumental compuesta por más de 2.000 azulejos procedentes de más de 60 países. Selarón consideraba esta escalera una obra viva y en constante cambio, sustituyendo piezas con frecuencia hasta el día de su muerte.

Subir sus 215 peldaños es como recorrer un mapa del mundo a través de la cerámica. Encontrarás desde azulejos antiguos con motivos religiosos hasta piezas modernas con banderas, escudos de fútbol y mensajes pintorescos. Es, posiblemente, el punto más fotografiado de la ciudad después del Cristo, por lo que te aconsejamos ir temprano para poder disfrutar de los detalles y capturar la foto perfecta sin demasiadas multitudes. Este tour por el Cristo Redentor y la Escalera de Selarón es una gran oportunidad para asegurarte de visitar dos de los lugares imperdibles que ver en Río de Janeiro.

Una chica posando en la Escalera de Selarón, un lugar que ver en Río de Janeiro
En la Escalera de Selarón, durante mi viaje a Río de Janeiro

6. Santa Teresa

Ubicado en lo alto de una colina, Santa Teresa es el refugio de los artistas y bohemios de Río. Sus calles empedradas, sus mansiones del siglo XIX con fachadas cubiertas de hiedra y su ambiente tranquilo lo convierten en un lugar único. Es el sitio perfecto para perderse caminando, entrar en pequeños talleres de arte local y disfrutar de la gastronomía brasileña en sus restaurantes.

La experiencia más auténtica aquí es subir en el «Bondinho de Santa Teresa», el último tranvía histórico que sobrevive en la ciudad. Este pequeño vehículo amarillo cruza los Arcos de Lapa y te transporta por las curvas del barrio. También te recomendamos visitar el Parque de las Ruinas, un centro cultural con una estructura de hierro y cristal que ofrece una de las mejores vistas de la bahía de Guanabara. Además, si quieres conocer todos los secretos de esta zona, no te pierdas este free tour por el barrio de Santa Teresa.

Fachadas coloniales entre vegetación en el barrio de Santa Teresa, en Río de Janeiro
Fachadas típicas del barrio de Santa Teresa

7. Arcos de Lapa

Esta imponente construcción de arquitectura colonial portuguesa es uno de los símbolos arquitectónicos más importantes de Río. Originalmente construido como un acueducto para transportar agua desde el río Carioca hasta el centro de la ciudad en el siglo XVIII, sus 42 arcos dobles de estilo romano hoy sirven como viaducto para el tranvía de Santa Teresa.

Al pie de estos arcos se encuentra el alma de la fiesta carioca. Lapa es el barrio nocturno por excelencia, donde los viernes y sábados las calles se cierran al tráfico y se llenan de puestos de comida y bebida. Es el lugar ideal para entrar en una de las famosas «casas de samba», donde podrás disfrutar de música en directo. En este free tour por el barrio de Lapa conocerás cada rincón de este distrito cultural.

Arcos de Lapa, acueducto de Río de Janeiro
Los Arcos de Lapa, imprescindibles

8. Real Gabinete Portugués de Lectura

Para muchos, este es el tesoro mejor guardado del centro de Río de Janeiro. Al cruzar sus puertas, estarás rodeado por estanterías de madera tallada que llegan hasta el techo, repletas de miles de libros antiguos. Su estilo neomanuelino, con detalles que evocan la época de los descubrimientos portugueses, lo convierte en una de las bibliotecas más espectaculares en las que hemos estado.

Aunque no seas un ávido lector, la visita merece la pena solo por admirar su imponente lámpara de araña y la luz que se filtra a través de su claraboya de hierro y cristal. Es un refugio cultural que atesora la mayor colección de obras de autores lusos fuera de Portugal. La entrada es gratuita, pero recuerda que es un lugar de estudio, por lo que el silencio es fundamental.

Fachada del Real Gabinete Portugués de Lectura, un sitio que ver en Río de Janeiro
Real Gabinete Portugués de Lectura, en el centro de Río

9. Jardín Botánico

Con más de 200 años de historia, el Jardín Botánico de Río es un oasis de paz y biodiversidad. Fundado por el rey Juan VI de Portugal, este espacio de 137 hectáreas alberga especies botánicas de todo el mundo, aunque su mayor atractivo son las majestuosas Palmeras Imperiales que flanquean la entrada principal.

Además de su valor científico, el jardín es un lugar visualmente poético. Si te animas a visitarlo, puedes hacer este tour por el Jardín Botánico, en el que conocerás el orquideario, con cientos de variedades exóticas, y el jardín japonés, un rincón de calma absoluta. Durante el paseo, es muy probable además que te encuentres con familias de monos tití saltando entre las ramas o tucanes observándote desde lo alto de los árboles. 

Senderos arbolados del Jardín Botánico de Río de Janeiro
Senderos del Jardín Botánico

10. Parque Lage

A los pies del Cerro del Corcovado se encuentra el parque Lage, un jardín público que parece sacado de un cuento europeo trasladado a la selva tropical. En su centro destaca un palacete de estilo italiano que hoy alberga la Escuela de Artes Visuales. Lo más impresionante es su patio interior, donde una piscina de agua turquesa refleja la estructura del edificio con la imponente figura del Cristo Redentor asomándose justo arriba, entre la vegetación.

Es uno de los lugares favoritos de los cariocas para disfrutar de un «café da manhã» (desayuno) durante el fin de semana. Además de admirar la arquitectura, puedes explorar sus senderos, descubrir pequeñas cuevas artificiales y un acuario incrustado en la roca. Es una parada obligatoria para los amantes de la fotografía y para quienes buscan un rincón romántico y tranquilo donde descansar tras una mañana de turismo.

Postal del parque Lage, con el Pan de Azúcar al fondo, en Río de Janeiro
Espectacular vista desde el parque Lage

11. Museo del Mañana

Ubicado en el muelle de la Praça Mauá, este museo es una obra maestra de la arquitectura contemporánea diseñada por el español Santiago Calatrava. Su estructura blanca y futurista, inspirada en las bromelias del Jardín Botánico, parece flotar sobre el agua de la bahía. A diferencia de los museos tradicionales, este no se centra en objetos del pasado, sino en las preguntas que marcarán nuestro futuro: ¿cómo viviremos?, ¿cómo cuidaremos el planeta?

El interior es una experiencia sensorial e interactiva que utiliza tecnología de vanguardia para concienciarnos sobre el cambio climático y la sostenibilidad. Es un lugar ideal para visitar en familia, pues los niños quedarán fascinados con las proyecciones en 360 grados y las pantallas táctiles. Además, la zona exterior del museo, el Porto Maravilha, es perfecta para dar un paseo y admirar el Mural Etnias, uno de los grafitis más grandes del mundo. Si queréis visitar el museo junto a un guía, recomendamos reservar este tour por el Museo del Mañana

Vista aérea del Museo del Mañana, en la plaza Mauá
Museo del Mañana, en la plaza Mauá

12. Estadio de Maracaná

Para los brasileños, el fútbol es casi una religión, y el Maracaná es su catedral más sagrada. Este mítico estadio ha sido el escenario de momentos históricos del deporte rey, incluyendo dos finales de la Copa del Mundo y el famoso «Maracanazo». Incluso si no eres un apasionado del balón, entrar en este coloso impresiona por sus dimensiones y por la energía que se siente al imaginar los gritos de miles de aficionados resonando en sus gradas.

Si tienes la oportunidad de coincidir con un encuentro de los equipos locales, no lo dudes. El ambiente, los cánticos y el color en las gradas te darán una visión auténtica de la pasión carioca. Si no, siempre tienes la opción de hacer un tour por el Maracaná y combinarlo con una visita al estadio del Flamengo, del Fluminense o de Vasco da Gama.

Plano cenital del Estadio de Maracaná, en Río de Janeiro
Estadio de Maracaná, el más grande de Brasil

13. Parque Nacional de la Tijuca

Río tiene el privilegio de albergar la selva urbana más grande del mundo. El Parque Nacional de la Tijuca es un pulmón verde esencial para la ciudad, fruto de un ambicioso proyecto de reforestación en el siglo XIX. Es el lugar ideal para los amantes del senderismo y el turismo activo, con rutas que varían desde paseos sencillos hasta escaladas exigentes. Aquí, el aire es más puro y la temperatura baja unos grados, ofreciendo un alivio al calor tropical.

Dentro del parque puedes visitar la Cascada de Taunay, la más alta de la zona, o subir al mirador de Vista Chinesa, una pagoda de estilo oriental desde donde se tiene una perspectiva panorámica de la zona sur de la ciudad. Una forma divertida de recorrerlo es haciendo este free tour en 4×4 por el Parque Nacional de Tijuca.

Vista a las montañas de Río de Janeiro desde el Parque Nacional de la Tijuca
Floresta de Tijuca

14. Mirador de Doña Marta

Aunque el Cristo Redentor y el Pan de Azúcar son los más famosos, muchos locales coinciden en que el Mirador de Doña Marta ofrece la vista más equilibrada de Río de Janeiro. Situado a medio camino de la subida al Corcovado, desde aquí puedes ver en un mismo plano el Pan de Azúcar, la bahía de Guanabara, la playa de Botafogo y el propio Cristo Redentor a tus espaldas. Al ser un lugar menos masificado, la experiencia es mucho más íntima.

Es especialmente recomendable hacer este tour al amanecer por el Mirador de Doña Marta, cuando la luz dorada baña toda la ciudad y las sombras de los morros se alargan sobre el mar. Es el lugar ideal para llevarte esa foto de postal que resumirá perfectamente tu viaje a la Ciudad Maravillosa.

Vista panorámica de Río de Janeiro desde el mirador de Doña Marta
Vistas desde el Mirador de Doña Marta

15. Sambódromo

Si hay un lugar que representa el alma, el ritmo y la pasión de Brasil, ese es el Sambódromo. Diseñado por el célebre arquitecto Oscar Niemeyer e inaugurado en 1984, este “estadio de la samba” es una pasarela de 700 metros de largo flanqueada por gradas de hormigón que, durante el Carnaval, se convierte en el epicentro del espectáculo más grande del mundo. Es aquí donde las escuelas de samba compiten con carrozas monumentales y miles de bailarines, transformando la avenida en un río de luz, música y cultura que deja a cualquiera sin aliento.

Si viajas en los meses previos al Carnaval (generalmente de diciembre a febrero), puedes asistir a los “ensayos técnicos” gratuitos por la noche. En ellos, las escuelas practican su coreografía sin los pomposos trajes, pero con toda la energía y el fervor de la competición real, permitiéndote vivir la magia de la samba de una forma mucho más cercana y auténtica.

Si quieres conocer cómo se celebra el Carnaval en otros puntos del país, también puedes echarle un vistazo a este artículo sobre las mejores ciudades para disfrutar del Carnaval en Brasil.

Gradas del Sambódromo de Río de Janeiro con una favela al fondo
Sambódromo, el hogar del Carnaval en Río

Información práctica para tu viaje

¿Cuántos días necesito para visitar Río de Janeiro?

Para ver lo esencial sin prisas, lo ideal es dedicarle entre 5 y 7 días. Si tienes menos tiempo, tendrás que priorizar mucho, y si tienes más, puedes aprovechar para hacer excursiones cercanas a lugares como Búzios, Ilha Grande o Arraial do Cabo.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Río?

Río es un destino de sol todo el año, pero hay matices:

Verano (diciembre a marzo): es la época más animada, con el Carnaval y temperaturas que superan los 35°C. También es cuando más llueve (chubascos rápidos).

Invierno (junio a agosto): las temperaturas son muy agradables (20-25°C), ideal para caminar y hacer senderismo. El cielo suele estar muy despejado.

¿Qué ropa llevar?

El estilo carioca es informal y relajado.

  • Ropa ligera: algodón y lino serán tus mejores aliados para combatir la humedad.
  • Calzado cómodo: sandalias (las famosas Havaianas son el uniforme nacional) para la playa y zapatillas deportivas con buen agarre si piensas subir a los miradores o hacer senderismo.
  • Chubasquero ligero: por si te pilla una lluvia tropical.
  • Ropa «casual chic»: si piensas cenar en restaurantes elegantes.

Consejos de seguridad

Río ha mejorado mucho, pero como toda gran metrópolis, requiere sentido común. Evita llevar joyas ostentosas, mantén tu móvil guardado mientras caminas por zonas muy concurridas y utiliza transportes oficiales o apps como Uber por la noche. Los cariocas son extremadamente amables; no dudes en pedir ayuda o consejos.

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