Qué ver en Cusco: 10 imprescindibles de la antigua capital inca
¡Bienvenidos a la Roma de América! Situada en el este de la cordillera de los Andes, a más de 3400 metros de altitud, Cusco cuenta con un legado que le ha valido las declaraciones de Monumento Histórico Nacional y Patrimonio de la Humanidad. No es para menos. Y es que descubrir qué hacer y qué ver en Cusco es abrir la puerta a una experiencia que combina arqueología, memoria colectiva y una energía ancestral que no se ha diluido con los siglos.
Antigua capital del vasto sistema político, religioso y territorial de los incas, Cusco fue planificada siguiendo criterios simbólicos, astronómicos y territoriales que aún hoy pueden verse en su trazado urbano. Este destino ofrece museos, espacios culturales, mercados tradicionales y miradores.
¿Cuántos días se necesitan para ver Cusco? Al menos 5 días para conocer la ciudad sin prisas. Este tiempo permite adaptarse a la altitud, recorrer sus principales áreas históricas y comprender el contexto en el que se desarrolló la civilización inca. Cusco no es una ciudad grande, pero sí concentrada en contenidos patrimoniales, por lo que dedicar varios días facilita una visita más organizada y provechosa.
¿Qué no te puedes perder en Cusco?
1. Plaza de Armas
¿Cuál es el mejor lugar para empezar un tour por Cusco? La Plaza de Armas. Y es que es el epicentro de todo recorrido por los imprescindibles que ver en Cusco. El entorno monumental que la rodea refleja una superposición de época. En uno de sus flancos se alza la Catedral del Cusco, un imponente conjunto arquitectónico integrado por la Basílica Catedral, la iglesia del Triunfo y la iglesia de Jesús María. Construida entre los siglos XVI y XVII sobre antiguas estructuras incas, combina elementos renacentistas, góticos y barrocos, y alberga una de las colecciones de arte colonial más importantes del Perú.
Frente a ella también se encuentra la iglesia de la Compañía de Jesús, considerada una obra maestra del barroco andino y levantada sobre el antiguo palacio del inca Huayna Cápac. Además, fue escenario de hechos históricos decisivos, desde ceremonias imperiales hasta proclamaciones coloniales y rebeliones indígenas.
Un detalle poco conocido es que antiguamente estaba atravesada por el río Saphy, hoy canalizado bajo tierra. Las peculiaridades que alberga este enclave urbano son tan variadas que bien conviene unirse a un free tour por Cusco o incluso a un free tour nocturno. Ideales para entender la evolución urbana y simbólica de la ciudad.

2. Las cuatro ruinas de Cusco
A pocos kilómetros del centro histórico, sobre las colinas que rodean la ciudad, se concentran cuatro de los conjuntos arqueológicos más relevantes del entorno urbano de Cusco. Estos sitios formaban parte de un sistema defensivo, ceremonial y territorial estrechamente vinculado a la capital del Imperio inca.
Adentrarse en estos sitios en una visita guiada por Cusco y sus cuatro ruinas es esencial para ampliar la mirada sobre qué ver en Cusco más allá del núcleo urbano.
Sacsayhuamán
Sacsayhuamán es el complejo arqueológico más imponente del conjunto y uno de los máximos exponentes de la ingeniería inca. Construido con enormes bloques de piedra caliza ensamblados con una precisión milimétrica, este recinto cumplía funciones ceremoniales, militares y simbólicas.
Desde sus terrazas se obtiene una panorámica privilegiada de la ciudad, lo que refuerza su papel estratégico. Aquí se celebraban rituales de gran importancia, como el Inti Raymi, y su estructura refleja el poder político y organizativo del Tahuantinsuyo.
Qenqo
Qenqo fue un centro ceremonial vinculado a rituales religiosos y funerarios. El conjunto arqueológico destaca por sus formaciones rocosas talladas, pasajes subterráneos y un anfiteatro semicircular.
En este espacio se realizaban ceremonias relacionadas con el culto a la tierra y a los ancestros, así como prácticas rituales complejas. La combinación de roca natural y trabajo escultórico evidencia la relación simbólica que los incas establecieron con el entorno.
Tambomachay
Tambomachay es uno de los rincones más singulares que visitar en Cusco. Y es que está completamente asociado al culto al agua, elemento fundamental en la cosmovisión andina.
El sitio se caracteriza por canales hidráulicos, fuentes ceremoniales y muros finamente trabajados, que aún hoy conducen agua de manera constante. Se cree que funcionó como lugar de descanso de la élite inca y como espacio ritual, demostrando el avanzado conocimiento de esta civilización.

Puca Pucara
Puca Pucara, cuyo nombre hace referencia al tono rojizo de sus piedras, habría cumplido funciones de control. Este conjunto de muros, terrazas y recintos permitía supervisar el acceso a Cusco desde el noreste. Su ubicación elevada refuerza su carácter defensivo y completa la lectura estratégica del sistema arqueológico que protegía y organizaba la antigua capital inca.
También es posible visitar estos sitios arqueológicos en un tour por Písac, Sacsayhuaman, Qenqo y Tambomachay.
3. Coricancha y convento de Santo Domingo
Ubicado a pocos minutos a pie de la Plaza de Armas, en la confluencia de las avenidas El Sol y Santo Domingo, el Coricancha es uno de los espacios más significativos qué ver en Cusco para sumergirnos en su legado religioso.
Conocido también como el Templo Dorado, este recinto fue el principal santuario del Imperio inca y estaba dedicado al culto al dios Inti, la divinidad solar. Sus muros de piedra tallada y ensamblada sin mortero muestran un dominio técnico excepcional, así como una orientación astronómica, alineada con los solsticios y equinoccios.
Tras la conquista española, el complejo fue parcialmente destruido y sobre sus cimientos se levantó el convento de Santo Domingo, un edificio de estilos renacentista y barroco que simboliza la superposición cultural característica de Cusco.
Este lugar es una parada imprescindible en el tour privado por Cusco, ya que ofrece una lectura clara del encuentro entre dos mundos. Además, para una visita por libre, ten en cuenta que la entrada al templo está incluida en el boleto turístico del Cusco.

4. Barrio de San Blas
El barrio de San Blas se extiende sobre una de las laderas que rodean el centro histórico de Cusco y constituye uno de los espacios urbanos con mayor personalidad de la ciudad. De origen inca, este sector fue conocido como T’oqokachi y estuvo habitado por artesanos especializados que trabajaban para la élite imperial. Tras la conquista, el barrio conservó su carácter residencial y se transformó en una zona de calles estrechas y empinadas, trazadas sobre antiguas bases prehispánicas. ¿De los mejores lugares que ver en Cusco? ¡Claro que sí!
A lo largo de sus calles se concentran talleres de artesanía, galerías de arte y pequeños espacios culturales que han convertido al barrio en un punto de referencia para la creación contemporánea. Esta identidad artística ha hecho de San Blas un lugar clave para comprender la vida cultural actual de Cusco, alejada de los circuitos más institucionales.
Por ello, San Blas es el distrito predilecto para un free tour alternativo por Cusco. Y es que permite descubrir la cara más creativa de la ciudad.

5. Museo Palacio Arzobispal
En un edificio levantado sobre antiguos muros incas, se encuentra el Museo Palacio Arzobispal. Desde el exterior, el conjunto destaca por su portada barroca de piedra labrada y por los sólidos basamentos incas visibles en su estructura.
En el interior, el museo alberga una de las colecciones más importantes de pintura colonial de la ciudad. Claro está, con especial protagonismo de la Escuela Cusqueña. Las salas exponen obras religiosas de los siglos XVII y XVIII. Cada una refleja la adaptación de los modelos artísticos europeos al contexto andino, incorporando elementos simbólicos locales y una iconografía propia.
Uno de los elementos más singulares del Museo Palacio Arzobispal es la famosa piedra de los doce ángulos, de la cual hablaremos más adelante. Este ejemplo de cantería inca es una muestra excepcional del perfeccionamiento técnico alcanzado por esta civilización.

6. Cristo Blanco
Cristo Blanco se alza sobre una de las colinas que dominan el centro histórico de la ciudad y es uno de los miradores más reconocibles que ver en Cusco. La escultura que le da nombre, inaugurada a mediados del siglo XX, se ha convertido con el tiempo en un referente visual permanente, visible desde numerosos puntos del casco histórico y plenamente integrada en el paisaje de la ciudad.
Una visita al Cristo Blanco resulta especialmente útil para situarse geográficamente y entender la dimensión real del destino antes o después de recorrer sus calles. Por este motivo, este enclave forma parte imprescindible del tour privado por los miradores de Cusco. Un recorrido que combina distintos puntos panorámicos para ofrecer una lectura completa del entramado urbano.
El mirador también se incluye en propuestas más amplias, como el tour panorámico por Cusco con espectáculo folclórico. Una experiencia donde la observación del entorno se complementa con una aproximación a las tradiciones culturales de la región.

7. Mercado de San Pedro
¿El lugar más auténtico que ver en Cusco? Sin duda, el mercado de San Pedro, una ventada directa a la vida cotidiana de la localidad. Diseñado a comienzos del siglo XX y tradicionalmente atribuido a la escuela de Gustave Eiffel, este mercado ha sido durante décadas el principal punto de abastecimiento para los lugareños.
La experiencia de visitar este mercado es intensa y reveladora. Y es que permite observar hábitos de consumo, prácticas ancestrales y formas de intercambio que siguen vigentes. No es de extrañar que este lugar forme parte del tour gastronómico por Cusco, donde se exploran los ingredientes y sabores que definen la cocina local.
¿Dónde queda el mercado de San Pedro en Cusco? Se encuentra en la calle Thupaq Amaru, en las inmediaciones de la estación de tren de San Pedro y muy cerca de la Plaza de Armas. Su ubicación estratégica lo convierte en una parada accesible dentro de cualquier recorrido urbano. ¡El lugar perfecto para apreciar como Cusco mantiene el vínculo con su entorno agrícola!

8. Mirador de San Cristóbal
Enclavado en una de las colinas más antiguas de Cusco, el mirador de San Cristóbal ofrece una de las vistas más completas de la disposición del casco antiguo. Es ideal para contemplar el entramado de calles coloniales y la forma en que Cusco se adapta a la topografía andina, encajada entre montañas.
El mirador se encuentra junto a la iglesia de San Cristóbal, un templo colonial construido en el siglo XVI sobre antiguos basamentos incas. Este dato no es menor, ya que refuerza la constante superposición cultural que define la ciudad. El entorno conserva un carácter más residencial y tranquilo, alejado del bullicio del centro.
Desde este punto elevado es posible distinguir claramente los principales hitos arquitectónicos del centro, así como los barrios que se extienden por las colinas.

9. Piedra de los 12 ángulos
Hemos llegado a uno de los sitios más representativos de la maestría arquitectónica inca, la piedra de los 12 ángulos. Sin duda, un imprescindible que ver en Cusco desde una perspectiva patrimonial. Este bloque de diorita verde se encuentra integrado en un muro del antiguo palacio de Inca Roca. En la actualidad, es parte de una edificación colonial ubicada en la calle Hatun Rumiyoc.
Su fama se debe a la complejidad geométrica de sus doce ángulos perfectamente ensamblados con las piedras contiguas, sin el uso de mortero, lo que evidencia un avanzado conocimiento en cantería y planificación estructural.
Desde el punto de vista técnico, la piedra de los 12 ángulos es un ejemplo sobresaliente del sistema constructivo poligonal inca. Cada ángulo fue tallado con precisión para encajar de forma exacta con las piezas adyacentes. Esto creó un muro estable y altamente resistente a los movimientos sísmicos. Tras la conquista española, la estructura fue reutilizada como base para edificaciones coloniales, respetando en gran medida los muros originales debido a su solidez.

10. Museo Inka
¿Cuáles museos visitar en Cusco? Es recomendable visitar el Museo Inka, ya que se considera el más completo para conocer el devenir de esta civilización en profundidad. El inmueble, de arquitectura colonial con patios interiores y sólidos muros de piedra, fue construido sobre antiguas estructuras prehispánicas, lo que refuerza su valor patrimonial.
Las exposiciones del Museo Inka ofrecen una visión cronológica y temática del desarrollo del mundo andino. Un recorrido en el tiempo desde las culturas preincaicas hasta la consolidación del Tahuantinsuyo. A través de salas amplias y bien organizadas, se puede observar cerámicas, textiles, piezas líticas, herramientas agrícolas y objetos rituales. Todos los objetos ilustran la vida cotidiana, la organización social y las creencias religiosas de los incas.
Por su carácter pedagógico y su amplitud temática, la visita guiada por Cusco y el Museo Inka es perfecta para integrar el conocimiento histórico con el recorrido urbano.

¿Qué ver cerca de Cusco?
Además de los numerosos lugares que ver en Cusco, sus alrededores concentran algunos de los destinos más visitados del sur del Perú.
Las excursiones desde la ciudad permiten conocer importantes sitios arqueológicos, paisajes andinos de gran altitud y espacios naturales vinculados a la historia y la cosmovisión inca. A continuación, te contamos los principales.
Machu Picchu
Machu Picchu es el enclave arqueológico más emblemático del Perú y una de las principales razones por las que millones de viajeros llegan cada año a Cusco. Este santuario histórico, ubicado a más de 2.400 metros de altitud sobre el valle del río Urubamba, fue construido en el siglo XV durante el apogeo del Imperio inca y destaca por su excepcional estado de conservación.
De los planes imprescindibles que hacer en Cusco se encuentra la visita a Machu Picchu. Puesto que el acceso implica una compleja logística que combina trenes, transporte terrestre y recorridos guiados, recomendamos las siguientes excursiones:
- Excursión a Machu Picchu con entradas
- Excursión a Machu Picchu sin entradas
- Excursión a Machu Picchu en tren de lujo
- Excursión a Machu Picchu + Montaña Huayna Picchu
- Excursión a Machu Picchu + Montaña Machu Picchu
- Excursión de 2 días a Machu Picchu por la ruta Abra Málaga
- Ruta de 4 días a Machu Picchu por la Cantera Inca

Valle Sagrado de los Incas
Este enclave se extiende a lo largo del curso del río Urubamba y constituye una de las áreas históricas y paisajísticas más relevantes del entorno de Cusco. Y es que gracias a su menor altitud, clima templado y la fertilidad de sus tierras, el Valle Sagrado de los Incas fue un espacio clave para la agricultura, la administración y el control territorial del Imperio.
Desde el punto de vista histórico, funcionó como un vínculo entre Cusco y la región amazónica, facilitando el intercambio de productos y conocimientos. A lo largo del valle se desarrollaron asentamientos planificados con terrazas agrícolas, canales de irrigación y construcciones monumentales que evidencian el alto nivel de organización social y técnica. Para conocerlo sin prisas y con detalle, las mejores opciones para visitarlo desde Cusco son:
- Excursión al Valle Sagrado de los Incas
- Tour en quad por Cusco o el Valle Sagrado de los Incas
- Vía ferrata del Valle Sagrado de los Incas
- Tour privado de artesanía por el Valle Sagrado de los Incas

Montaña Arcoíris
Conocida también como Vinicunca, la Montaña Arcoíris es, sin duda, un imprescindible que ver cerca de Cusco. Situada a más de 5000 metros de altitud, esta formación geológica destaca por la superposición de franjas cromáticas que recorren sus laderas. Esto es resultado de complejos procesos de sedimentación mineral desarrollados a lo largo de millones de años. Los tonos rojizos, ocres, verdosos y amarillos visibles en la montaña se deben a la presencia de óxidos de hierro, sulfuros, cloritas y otros minerales. ¡Un fenómeno natural y visual único en su tipo!
El entorno que rodea la montaña refuerza su carácter singular. El paisaje altoandino, dominado por amplias pampas y nevados, está adaptado a condiciones climáticas extremas y a una altitud que exige un esfuerzo físico considerable. Ajústate bien las zapatillas y apúntate a la aventura en las siguientes excursiones:
- Trekking por la Montaña Arcoíris
- Trekking por la Montaña Arcoíris y el Valle Rojo
- Tour en quad por la Montaña Arcoíris
- Tour en quad por el Valle Rojo + Montaña Arcoíris

Laguna Humantay
¿La laguna más impresionante que ver cerca de Cusco? ¡Laguna Humantay! Y es que destaca por su intenso color turquesa y por el entorno de alta montaña en el que se encuentra. ¡A más de 4200 metros en la cordillera de Vilcabamba!
Este cuerpo de agua de origen glaciar se forma a partir del deshielo del nevado Humantay. Por ello, constituye un ejemplo notable de los paisajes de alta montaña que caracterizan la región andina del sur del Perú. La caminata hasta el mirador final permite no solo apreciar el entorno natural, sino también comprender la relación histórica entre las comunidades locales y la montaña. Las opciones para realizar el trekking a la Laguna Humantay son:
- Excursión a la Laguna Humantay
- Excursión privada desde Cusco
- Cusco, Laguna Humantay y Machu Picchu en 4 días

Moray y las Salineras de Maras
Moray y las Salinas de Maras forman uno de los conjuntos más singulares en la región andina. Además, visitar estos dos enclaves es uno de los mejores planes que hacer en Cusco en un día sin que demande demasiadas horas.
Moray es conocido por sus terrazas circulares concéntricas excavadas en una gran depresión natural. Este complejo habría funcionado como un laboratorio agrícola, donde los incas experimentaron con distintos microclimas para el cultivo de especies vegetales.
Por su parte, las Salineras de Maras, a pocos kilómetros, es un impresionante conjunto de miles de pozas de sal en terrazas sobre una ladera de montaña. Este sistema está gestionado por familias locales que mantienen un modelo de producción tradicional basado en la evaporación natural del agua. Esto convierte al lugar en un ejemplo vivo de continuidad cultural. ¿Pensando en visitarlo? Aquí tienes las mejores opciones desde Cusco:
- Excursión a Moray y las salineras de Maras
- Excursión a Chinchero, Moray y las salineras de Maras
- Excursión privada a Maras con masaje de sal + Moray y Misminay

¿Cuál es la mejor época para ir a Cusco?
La mejor época para ir a Cusco es de mayo a septiembre, que coincide con la temporada seca. Los días son mayoritariamente soleados, hay lluvias muy escasas y una visibilidad óptima en las excursiones.
Entre junio y agosto es temporada alta, coincidiendo con el verano en el hemisferio norte. En estos meses encontrarás mayor afluencia de visitantes, precios más elevados y una alta demanda de trenes, entradas y alojamientos. Si decides viajar en estas fechas, conviene planificar con antelación y reservar las actividades con tiempo.
La temporada de lluvias se extiende de noviembre a marzo, siendo enero y febrero los meses con mayor volumen de precipitaciones. Durante este periodo, las lluvias suelen concentrarse por la tarde y pueden afectar a algunas excursiones. Eso sí, los precios pueden bajar, pero algunas carreteras suelen cerrar y las actividades tienen más probabilidad de cancelaciones.

Visto lo visto, Cusco se deja descubrir desde el primer paso por sus calles. En el camino de qué ver en Cusco es imposible no reconocer su pasado como capital del Imperio inca, su transformación durante el periodo colonial y su papel actual como centro cultural y punto de partida para explorar los Andes peruanos.
Ahora solo queda llenar tu viaje, apoyándote en el catálogo de actividades, tours y excursiones en Cusco disponible en Civitatis. ¡A por la aventura, que el destino promete!