Reservando vuestras entradas al Palacio de Dolmabahçe descubriréis esta joya arquitectónica de Estambul a orillas del Bósforo. ¿Lo mejor? Os saltaréis las colas y podréis explorar a vuestro ritmo el rico legado del Imperio Otomano. Además, ¡incluye una audioguía en español!
¿Por qué visitar el Palacio de Dolmabahçe?
Si estáis en Estambul, no os quedéis sin visitar el Palacio de Dolmabahçe. Testimonio de la extravagancia y el refinamiento del Imperio Otomano en sus últimos años, este complejo fue completado en 1856.
¿Sabíais que sustituyó al Palacio de Topkapi como residencia principal de los sultanes otomanos? Además, fue diseñado para reflejar el lujo y la modernidad de la época. Sus 45000 metros cuadrados albergan nada más y nada menos que 285 habitaciones, 46 salones, 6 baños turcos y 68 aseos. ¡Una auténtica obra maestra!
Con esta entrada al Palacio de Dolmabahçe podréis recorrer el Selamlık, la imponente sala ceremonial donde se llevaban a cabo los asuntos oficiales del estado. Os llamará la atención la Escalera de Cristal y los resplandecientes salones, adornados con detalles dorados y candelabros de cristal de Bohemia. De hecho, aquí podréis encontrar el candelabro de cristal de Bohemia más grande del mundo, un regalo de la Reina Victoria.
Otro de los lugares a visitar es el Harén, los aposentos privados de la familia del sultán. Aquí, gracias a la audioguía en español, podréis explorar las lujosas habitaciones mientras aprendéis sobre la vida cotidiana de la realeza otomana y las intrigas de la corte.
Finalmente, el recorrido concluye en el Museo de Pintura del Palacio, que alberga una notable colección de arte que refleja la riqueza cultural del imperio, con obras de artistas turcos y europeos.
Horarios
El Palacio de Dolmabahçe abre de martes a domingo desde las 9:00 a las 16:00 horas.