En esta excursión a Saint-Guilhem-le-Désert descubriremos la historia y naturaleza de Hérault. Visitaremos lugares tan fascinantes como el lago de Salagou.
Itinerario
Nos reuniremos a la hora indicada en la estación de tranvía de Mosson y, desde este punto de Montpellier, pondremos rumbo hacia nuestro primer destino: Moureze.
Nada más llegar, os quedaréis boquiabiertos con su famoso circo dolomítico, un paisaje lunar donde las rocas calizas han esculpido formas caprichosas a lo largo de los siglos. Tras explorar este entorno natural único, continuaremos nuestra excursión hacia las orillas del lago de Salagou.
¿Tenéis hambre? Haremos una pausa para que podáis almorzar por vuestra cuenta mientras disfrutáis de las vistas al majestuoso valle del Hérault. ¡No olvidéis vuestro pícnic! Tendremos mesas y sillas a vuestra disposición frente al azul intenso del lago para que disfrutéis de un descanso inolvidable.
Nuestra siguiente parada será el Puente del Diablo, una joya del medievo declarada Patrimonio de la Humanidad. ¿Sabíais que marca el inicio de las impresionantes gargantas del Hérault? Tras fotografiar este monumento histórico, nos dirigiremos a uno de los pueblos más bonitos de Francia: Saint-Guilhem-le-Désert.
Allí, pasearemos por sus callejones medievales llenos de encanto y descubriremos la historia de su monumento más emblemático: la Abadía de Gellone, una parada clave en el Camino de Santiago.
Finalmente, emprenderemos el camino de regreso al punto de partida, donde nos despediremos tras ocho horas de excursión.