La capital y ciudad más grande de Camboya, Nom Pen, tiene una gran cantidad de templos y palacios que no te puedes perder. Disfruta de una ciudad increíble y con mucha historia que contar.
Itinerario
Pasaremos a recogeros por vuestro hotel de Nom Pen y nos dirigiremos al Palacio Real. Situado en pleno centro de la capital camboyana, podréis deleitaros con este conjunto de edificaciones típicas de la arquitectura Khmer. El Palacio, residencia del rey de Camboya, tiene un gran parecido con los palacios tailandeses.
Dentro del recinto del Palacio Real pasaremos a visitar la Pagoda de Plata (entrada no incluida), la principal atracción de Nom Pen. Construida a base de losas de plata, es probablemente uno de los edificios más importantes de Camboya.
Continuaremos nuestra ruta con una visita al Museo Nacional (entrada no incluida), donde descubriréis una gran parte de la historia de la ciudad, así como la importante colección de arte jemer que acoge el recinto. Tras sumergirnos en la historia camboyana, nos detendremos en un restaurante para disfrutar de una comida típica y descansar un rato.
Continuaremos nuestro tour acercándonos hasta el Monasterio de Ounalom, construido en el siglo XV y donde podréis comprobar que el monasterio es una pequeña ciudad, donde los monjes viven y ejercen la fe budista. Además de explorar sus templos, descubriréis uno de los mayores tesoros guardados en Nom Pen: un pelo de ceja que supuestamente perteneció a Buda. ¿Será cierto?
En la última parte de nuestra visita guiada por Nom Pen visitaremos por el templo Wat Phnom (entrada no incluida) y finalmente pasearemos por el famoso Mercado Ruso, uno de los más animados de la capital y que acoge a una gran parte de la población camboyana.
Regresaremos a vuestros hoteles de la capital de Camboya hacia las 17:00 horas aproximadamente.
Importante
Las entradas a los distintos monumentos y templos no están incluidas en el precio. El día del tour deberéis abonar el importe en el momento.
Código de vestimenta
Para acceder al interior de los edificios religiosos, es necesario llevar cubiertos los hombros y las rodillas.