Vivid un encuentro abrumador con la naturaleza de la Patagonia argentina en este avistamiento de ballenas en Puerto Pirámides. Navegaréis por el Golfo Nuevo para contemplar a estos gigantes del mar.
Itinerario
Tras reunirnos a la hora indicada en la 2da. bajada al mar, caminaremos hasta el muelle de Puerto Pirámides, donde nos espera la embarcación que nos llevará a navegar por las tranquilas aguas del Golfo Nuevo, cuna de la ballena franca austral.
Una vez listos, la emoción comenzará desde el minuto en el que zarpemos por las aguas que bañan la Península Valdés. Durante la navegación, el capitán y la tripulación nos contarán relatos sobre las particularidades de estos cetáceos, que viajan miles de kilómetros para reproducirse en este santuario declarado Patrimonio de la Humanidad.
La mejor temporada para el avistamiento de ballenas en Puerto Pirámides tiene lugar entre junio y diciembre, cuando alrededor de dos mil ballenas surcan estas aguas, y nosotros tendremos el privilegio de contemplarlas de cerca.
Cuando menos lo esperéis, veremos el primer ejemplar nadar cerca de la superficie del mar. Si tenemos suerte, contemplaremos cómo elevan sus colas en un lento vaivén, e incluso nos sorprenderán con un salto que corta el silencio del mar.
Muchas veces se acercarán curiosas a la proa, incluso pasando por debajo de la embarcación, ofreciéndonos un espectáculo íntimo y conmovedor. Podremos fotografiarlas desde distintos ángulos y guardar en la memoria la imagen de una madre enseñando a su ballenato a respirar en la superficie.
Tras una hora y media de navegación, regresaremos al muelle con el corazón lleno de gratitud por haber sido testigos de uno de los encuentros más grandiosos de la naturaleza.
Salida al atardecer
Si reserváis el horario de las 17:30 horas, navegaremos media hora más, disfrutando del espectáculo de la caída del sol sobre el mar y con más oportunidades de avistar ballenas.
Avistamiento de ballenas
El Golfo Nuevo en Puerto Pirámides es uno de los mejores lugares de Argentina para avistar ballenas. No obstante, los animales son imprevisibles. El avistamiento de un mayor o menor número de ejemplares dependerá de diversos factores, como la meteorología del momento o las épocas de reproducción.