A caballo entre Europa y África, Tánger ofrece un sinfín de contrastes. Súbanse al ferry que cruza el Estrecho de Gibraltar y déjense seducir por el exotismo de esta hermosa ciudad marroquí.
Itinerario
Después de recogerlos en el punto de encuentro acordado en Sevilla, nos dirigiremos en autobús hacia el sur de la península. Tras un trayecto aproximado de dos horas recorriendo los bellos paisajes de la provincia de Cádiz, llegaremos a Tarifa, donde tomaremos el ferry que cruza el Estrecho de Gibraltar.
Una navegación de unos 75 minutos nos llevará hasta el puerto de Tánger. Una vez allí, nos adentraremos por las pintorescas calles de la Medina, que aún conserva el encanto de su época de mayor esplendor comercial. Precisamente las tiendas de los zocos son el principal atractivo de esta zona de la ciudad. Aquí podemos encontrar casi cualquier cosa que podamos imaginar, aunque los productos de artesanía árabe son los más predominantes.
Repondremos fuerzas con un almuerzo típico marroquí. Probaremos el cuscús, un platillo típico del norte de África que se prepara con sémola de trigo, arroz o maíz y que suele contener carne de ave o cordero y verduras. Degustaremos otro clásico de la gastronomía de la zona: el tajín, un guiso a base de carne, verduras o legumbres. Las bebidas de la comida no están incluidas.
Tras el almuerzo, observaremos la medina de Tánger desde lo alto de la alcazaba o kasbah. Sus muros atesoran multitud de leyendas que nos invitarán a explorar la extensa historia de la ciudad desde la Antigüedad hasta nuestros días. Visitaremos también otros lugares de interés como el Cabo Espartel y las Cuevas de Hércules. Antes de embarcarnos de vuelta a España, tendrán tiempo libre para disfrutar de la ciudad.
Por la tarde, regresaremos al puerto de Tánger para tomar el ferry con rumbo a Tarifa. Desde aquí, nos dirigiremos en autobús a Sevilla, donde regresaremos 14 horas más tarde.