Las 10 islas más bonitas de Italia: guía completa
El mar que rodea la bota italiana esconde algunos de los rincones más fotografiados del Mediterráneo. Entre el golfo de Nápoles, Sicilia, Cerdeña y la laguna de Venecia, hay literalmente miles de islas, islotes y arrecifes repartidos por sus costas. Elegir por dónde empezar puede resultar abrumador, así que hemos preparado esta guía para conoce la islas de Italia más bonitas. Recopilamos también consejos prácticos sobre cómo llegar y cuándo ir, para que puedas organizar el viaje con margen suficiente.
¿Cuáles son las islas más bonitas de Italia? Capri y sus acantilados de caliza, Ischia con sus aguas termales, la colorida Procida, las volcánicas Eolias, Cerdeña y su archipiélago de La Maddalena, o Burano, con sus casas de colores en la laguna véneta, encabezan cualquier ranking. Cada una tiene un carácter propio, desde el glamour hasta el silencio de los pueblos de pescadores.
¿Cuál es la isla más bonita de Italia?
1. Capri
Capri es probablemente la isla italiana más fotografiada. Sus acantilados de piedra caliza caen en vertical sobre un mar de un azul casi irreal, y los Faraglioni, tres roques que emergen frente a la costa sur, se han convertido en su imagen más característica. El municipio de Anacapri, en la parte alta, conserva un ambiente más tranquilo que el centro de Capri, siempre lleno de boutiques de lujo.
La Gruta Azul es la visita más solicitada de la isla: una cueva marina donde la luz que entra por debajo del agua tiñe el interior de un azul intenso. Puedes conocerla dentro de una excursión a Capri en barco desde Nápoles, que también recorre la costa de la isla. Si prefieres moverte a tu aire y descubrir sus calas, los paseos en barco por Capri ofrecen varias duraciones y recorridos.
Además de la costa, merece la pena subir al monte Solaro, el punto más alto de la isla, al que se llega en telesilla desde Anacapri en apenas 12 minutos. Desde allí se ve prácticamente toda la bahía de Nápoles en los días despejados. También cerca de Anacapri se encuentra Villa San Michele, la antigua residencia del médico y escritor sueco Axel Munthe. Este lugar esconde un jardín asomado al mar que es uno de los rincones con mejores vistas de Capri.

2. Ischia
Ischia es la mayor isla del golfo de Nápoles y también la de origen volcánico más evidente. Sus aguas termales, alimentadas por la actividad geológica del monte Epomeo, la han convertido en un destino de bienestar desde la época romana. El castillo Aragonés, sobre un islote unido a la isla por un puente, es su imagen más reconocible.
Por otra parte, los más activos pueden optar por subir al monte Epomeo a pie, el punto más alto de la isla, con vistas a todo el golfo. Puedes consultar el resto de propuestas en la página de excursiones y actividades en Ischia de Civitatis.
3. Procida
Procida es la más pequeña de las tres islas del golfo de Nápoles, y también la más auténtica. Sus casas de fachadas rosas, amarillas y azules se agolpan alrededor del puerto de Marina Corricella, uno de los rincones más pintados y fotografiados de la Campania. En 2022 fue nombrada Capital Italiana de la Cultura, algo poco habitual para un destino de este tamaño.
Desde el punto más alto de la isla, Terra Murata, se llega al palazzo D’Avalos, un antiguo palacio que funcionó como prisión hasta finales del siglo pasado. ¿Cómo ir? Una excursión a Procida desde Nápoles incluye tiempo libre para recorrer el casco histórico y el pueblo pesquero. Puedes revisar el resto de la oferta en la página de tours y actividades en Procida.

4. Islas Eolias: Lípari, Vulcano, Estrómboli y Panarea
Al norte de Sicilia, el archipiélago de las islas Eolias reúne siete islas de origen volcánico, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Lípari, la mayor y con más servicios, funciona como base habitual para explorarlas. Vulcano debe su nombre al propio dios romano del fuego y conserva fumarolas activas; Estrómboli, con su volcán en erupción casi constante, ofrece uno de los espectáculos naturales más singulares de Italia al atardecer.
La forma más práctica de conocer varias islas en un mismo día es reservar una excursión organizada a Vulcano, Estrómboli y Panarea desde Lípari, que suele incluir tiempo libre en cada parada y la observación nocturna de las erupciones de Estrómboli desde el mar. Puedes ver el resto de propuestas en tours y actividades en Lípari.
5. Islas Egadas: Favignana y Levanzo
Frente a la costa oeste de Sicilia, el archipiélago de las Egadas está formado por Favignana, Levanzo y Marettimo. Favignana, con forma de mariposa vista desde el aire, fue durante siglos un importante centro de pesca del atún. De hecho, su antigua fábrica conservera, la Tonnara Florio, puede visitarse hoy como museo. Sus costas planas permiten recorrerla fácilmente a pie o en bicicleta entre una playa y otra.
Puedes llegar con una excursión a Favignana desde Marsala, con paradas para bañarte en calas como cala Azzurra o cala Rossa. Si prefieres combinar dos islas en un mismo día, la excursión a Favignana y Levanzo desde Trapani añade la Grotta del Genovese, con pinturas rupestres del Neolítico.

6. Pantelleria
A medio camino entre Sicilia y Túnez, Pantelleria es la isla más aislada de esta lista y también una de las más singulares. Sus casas de piedra volcánica con tejados abovedados, los dammusi, se reparten entre viñedos de zibibbo y campos de alcaparras. No tiene playas de arena, sino calas de roca y lava negra, además del Lago Espejo de Venus, un antiguo cráter con aguas termales donde te puedes bañar.
Al no haber transporte público apenas, alquilar un vehículo es casi indispensable para moverte por la isla. Además, esta isla italiana es también conocida por el passito de Pantelleria, un vino dulce elaborado con la uva zibibbo secada al sol, con denominación de origen propia. Los meses entre mayo y octubre son los más adecuados para visitarla; el resto del año, buena parte de los alojamientos y restaurantes cierran por temporada baja.
7. Isla de Elba
La isla de Elba, en la Toscana, es la tercera más grande de Italia después de Sicilia y Cerdeña. Es célebre por haber sido el lugar de exilio de Napoleón Bonaparte entre 1814 y 1815, cuya residencia, la Villa dei Mulini, se puede visitar en la localidad de Portoferraio. Además de su historia, Elba reúne playas de arena, senderos de montaña y un pasado minero visible en el parque de Rio Marina.
Se llega en ferry desde Piombino, en poco más de una hora. No obstante, en temporada alta suele haber excursiones organizadas desde Florencia que incluyen trayecto en tren y ferry, además de una visita guiada por Portoferraio.
Con 27 kilómetros de largo, es la mayor del Parque Nacional del Archipiélago Toscano, que agrupa también a Capraia, Giglio, Montecristo y otras islas menores. Playas como Capo Bianco o Fetovaia, de arena clara y aguas poco profundas, contrastan con el interior montañoso, donde el monte Capanne, con teleférico propio, ofrece las mejores vistas de todo el archipiélago.

8. Archipiélago de La Maddalena, en Cerdeña
En el norte de Cerdeña, frente a la Costa Esmeralda, el archipiélago de La Maddalena reúne siete islas principales dentro de un parque nacional marino. Budelli, famosa por su playa rosa, hoy protegida y de acceso restringido, es la más conocida, aunque Spargi y Santa Maria compiten en aguas transparentes y calas casi vírgenes.
Desde localidades como Palau o Cannigione salen a diario paseos en barco y en catamarán por el archipiélago, con paradas para nadar y hacer snorkel. También puedes combinar la visita con un tour por la Costa Esmeralda desde Olbia, que recorre Porto Cervo y los principales miradores de esta zona de Cerdeña. Puedes revisar toda la oferta disponible en excursiones y actividades en Cannigione.
9. Burano, Murano y Torcello, en la laguna de Venecia
Dentro de la laguna de Venecia, tres islas concentran buena parte del interés de quienes visitan la ciudad más allá del centro histórico. Murano es célebre por su cristal soplado, una tradición que se remonta al siglo XIII, cuando los hornos de vidrio se trasladaron aquí para evitar incendios en Venecia. Burano, en cambio, destaca por sus casas pintadas de colores vivos y por el encaje artesanal, conocido como merletto. Torcello, la más antigua y menos poblada de las tres, conserva restos de cuando llegó a tener más habitantes que la propia Venecia.
La forma más habitual de conocerlas es una excursión a Murano y Burano desde Venecia, que suele incluir una demostración de soplado de vidrio. Si quieres centrarte solo en la isla de las casas de colores, puedes consultar directamente a nuestro catálogo completo de las islas de Murano y Burano para ver todas las opciones disponibles.

10. Ponza
Ponza, la mayor de las islas Pontinas, en el mar Tirreno, sigue siendo un destino más frecuentado por italianos que por turistas internacionales, lo que le da un ambiente distinto al de Capri o Ischia. Su litoral está recortado en acantilados y arcos de roca volcánica, con calas de aguas cristalinas a las que solo se llega en barco. El puerto, rodeado de casas en tonos pastel, es el punto de partida de casi cualquier plan en la isla.
Cómo llegar a las islas italianas
La forma de llegar cambia mucho según la isla. Capri, Ischia y Procida se alcanzan en ferry o hidroala desde Nápoles o Sorrento, con trayectos de entre 20 minutos y una hora. Las islas Eolias y las Egadas dependen de puertos sicilianos como Milazzo, Trapani o Marsala. Cerdeña y su archipiélago de La Maddalena se organizan mejor desde Olbia, mientras que Burano, Murano y Torcello están a un corto trayecto en barco desde el centro de Venecia.
En temporada alta, sobre todo entre junio y agosto, conviene reservar los billetes de ferry con antelación, ya que algunas rutas se agotan con varios días de margen. Fuera de esos meses, la frecuencia de los barcos suele reducirse, así que conviene revisar los horarios actualizados antes de organizar el viaje con precisión.
Estos tiempos son orientativos y pueden variar según la naviera, la época del año y las condiciones del mar. Conviene confirmar los horarios actualizados en la web de cada compañía de ferris antes de organizar el itinerario con precisión.
Cuándo ir a las islas de Italia
La primavera, entre abril y junio, y principios de otoño son la mejor época para visitar la mayoría de estas islas. Las temperaturas son agradables, hay menos aglomeración y los precios de alojamiento bajan respecto al verano. Julio y agosto concentran el turismo nacional italiano, especialmente en Capri, Ischia y Cerdeña, con precios más altos y aforos limitados en algunas actividades.
Las islas Eolias y Pantelleria, por su carácter volcánico y su escasa sombra natural, se disfrutan mejor evitando las horas centrales del día en pleno verano. En invierno, muchas conexiones en ferry se reducen drásticamente o se suspenden, así que conviene comprobar los horarios de temporada baja antes de planificar la visita.

Preguntas frecuentes sobre las islas de Italia
¿Cuál es la isla más bonita de Italia?
Capri destaca por sus acantilados y su glamour; Procida, por su autenticidad; las islas Eolias, por su paisaje volcánico, y Burano, por sus casas de colores dentro de la laguna de Venecia. Las cinco están entre las más fotografiadas del país. En cualquier caso, no hay una única respuesta, porque todo depende de lo que busques.
¿Cuál es la isla más grande de Italia?
Sicilia es la isla más grande de Italia, seguida de Cerdeña. Ambas funcionan casi como destinos independientes, con ciudades, montañas e islas menores propias, como las Eolias o las Egadas en el caso de Sicilia.
¿Qué isla italiana es mejor para ir sin coche?
Capri, Ischia, Procida y Burano se recorren bien a pie o en transporte público, ya que son pequeñas y con buena conexión de barcos turísticos. Islas italianas como Pantelleria o Cerdeña, en cambio, cuentan con transporte público más limitado y conviene alquilar un vehículo para moverte con libertad.
¿Se pueden visitar varias islas italianas en un mismo viaje?
Sí, sobre todo si te mueves por una misma zona. Capri, Ischia y Procida se combinan bien en un viaje de base en Nápoles o Sorrento, ya que están a menos de una hora en barco entre ellas. Lo mismo ocurre con las islas Eolias o las Egadas, donde varias excursiones incluyen más de una parada en el mismo día.
Italia reparte sus mejores islas entre el Tirreno, Sicilia, Cerdeña y la laguna véneta, y cada una aporta algo distinto: acantilados, volcanes activos, aguas termales o pueblos de pescadores intactos. Teniendo en cuenta dónde se ubican las principales islas es fácil organizar una escapada por varias de ellas.
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