Qué ver en Italia: sus ciudades más bonitas y otros rincones mágicos
Italia tiene la particularidad de que casi cualquier ciudad, por pequeña que sea, guarda una plaza, una iglesia o una calle que por sí sola justificaría el viaje. Elegir qué ver primero es, probablemente, la parte más difícil de organizar una ruta por el país.
Pero… ¿cuáles son los lugares turísticos más importantes de Italia? Roma, Florencia, Venecia y Milán encabezan cualquier lista de ciudades más bonitas de Italia, seguidas de cerca por Nápoles y Turín. Más allá de las urbes, rincones como Cinque Terre, la Costa Amalfitana o las islas de Cerdeña y Sicilia completan un país que ofrece paisajes muy distintos en pocas horas de viaje.
Somos grandes amantes de Italia, no lo podemos negar. Por ello, en este artículo hemos querido ayudarte a enamorarte a ti también de este país recopilando los principales destinos que tienes que visitar al menos una vez en la vida. ¡Comenzamos!
¿Qué es lo más bonito para ver en Italia?
1. Roma
La capital italiana concentra más de 2.700 años de historia, algo que no ocurre en casi ningún otro lugar del mundo. El Coliseo, el Foro Romano y el Vaticano forman el trío que ningún visitante se salta, aunque la ciudad también premia a quien se pierde sin rumbo entre sus plazas y fuentes barrocas.
El Panteón de Agripa, con casi 2.000 años, sigue siendo uno de los edificios de la Antigüedad mejor conservados del mundo gracias a su cúpula de hormigón sin refuerzo metálico. Hablamos de una proeza de ingeniería que todavía sorprende a los arquitectos actuales. Puedes reservar la entrada o visita guiada al Panteón de Agripa para entender por qué ha resistido el paso de los siglos casi intacto.
Si vas a quedarte poco tiempo, te interesa nuestra guía sobre qué hacer en Roma en 2 días, con un itinerario pensado para aprovechar cada jornada al máximo.

2. Florencia
Cuna del Renacimiento, Florencia reúne en su casco histórico obras de Botticelli, Miguel Ángel y Brunelleschi a poca distancia unas de otras. La cúpula de la catedral de Santa Maria del Fiore, visible desde casi cualquier punto de la ciudad, sigue siendo la mayor cúpula de mampostería construida hasta la fecha.
Dentro de la Galería Uffizi, antiguo edificio de los Médici reconvertido en museo en el siglo XVI, cuelgan obras como El nacimiento de Venus de Botticelli o La Anunciación de Leonardo da Vinci, reunidas en lo que muchos historiadores consideran la colección de arte renacentista más importante del mundo. Puedes reservar ya mismo la entrada o visita guiada por la Galería Uffizi para no perderte ninguno de sus lienzos clave.
Puedes ampliar información en nuestra guía sobre los imprescindibles que ver en Florencia, o consultar qué visitar en los alrededores de la ciudad si dispones de algún día extra.

3. Venecia
Construida sobre más de 100 islotes unidos por puentes y canales, Venecia es de los pocos destinos del mundo donde no circula ni un solo coche. Perderse por sus callejones, lejos de la plaza de San Marcos, suele ser la mejor forma de descubrir la ciudad sin las aglomeraciones del centro.
Residencia de los dogos durante más de 1.000 años, el Palacio Ducal combina elementos góticos y bizantinos en un mismo edificio, y su interior guarda obras de Tintoretto, Tiziano y Veronés en salas que en su día albergaron el gobierno de la República de Venecia. Eso sí, dado que es un lugar de gran afluencia, recomendamos reservar con antelación la entrada o visita guiada al Palacio Ducal.
Antes de ir a este destino, échale un vistazo a nuestra guía sobre qué ver en Venecia, con los imprescindibles del casco histórico y sus islas.

4. Milán
Capital económica y de la moda de Italia, Milán combina rascacielos modernos con monumentos como su catedral gótica, la tercera más grande de Europa, o la galería Vittorio Emanuele II, uno de los centros comerciales cubiertos más antiguos del mundo, inaugurado en 1877.
La catedral tardó casi seis siglos en completarse del todo, y su tejado, coronado por 135 agujas y más de 3.400 estatuas, se puede recorrer a pie para ver de cerca el detalle de su piedra tallada con la ciudad a los pies. Puedes reservar la entrada a la catedral de Milán con subida a las terrazas para vivir esta experiencia en primera persona.
Asimismo, puedes consultar todos los detalles en nuestra guía sobre qué ver en Milán. Ahí encontrarás todos sus monumentos y barrios más famosos así como planes y experiencias diferentes para conocerlos.

5. Nápoles
A los pies del Vesubio, Nápoles tiene fama de ser una ciudad de contrastes. Es caótica en su tráfico y sus calles, pero también auténtica como pocas capitales italianas. Aquí se inventó la pizza tal y como la conocemos hoy, y su centro histórico está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
A menos de una hora de la ciudad, Pompeya quedó sepultada bajo cenizas volcánicas tras la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., y ese mismo material fue el que, paradójicamente, conservó intactos sus mosaicos, frescos y calzadas hasta que se redescubrió en el siglo XVIII. Puedes reservar la excursión a Pompeya desde Nápoles para recorrer sus ruinas con un guía en español.
Por otra parte, puedes organizar tu visita con nuestra guía sobre qué ver en Nápoles en 3 días, que incluye también esta misma excursión a Pompeya.

6. Turín
Primera capital de la Italia unificada, Turín conserva un urbanismo mucho más ordenado que el de otras ciudades del país, con amplias avenidas porticadas heredadas de la Casa de Saboya. Es también uno de los principales productores de chocolate de Europa, con una tradición cafetera que se remonta al siglo XVIII.
La ciudad reparte su patrimonio entre el barroco de la piazza San Carlo y el racionalismo de la Mole Antonelliana, la torre que en su día fue el edificio de ladrillo más alto de Europa y que hoy alberga el Museo Nacional del Cine. Puedes reservar el free tour por Turín para recorrer sus plazas y galerías con un guía local y descubrir el resto de su patrimonio en nuestra guía sobre qué ver en Turín.

7. Bolonia
Bolonia alberga la universidad más antigua del mundo occidental todavía en funcionamiento. Este centro de enseñanza fue fundado en 1088, algo que se nota en el ambiente joven de las calles porticadas de Bolonia. Sus casi 40 kilómetros de soportales, los más largos de Italia, permiten recorrer buena parte del centro sin mojarse ni un día de lluvia. Curioso, ¿verdad?
Las dos torres, Asinelli y Garisenda, se construyeron en el siglo XII y llegaron a tener más de un centenar de imitadoras repartidas por la ciudad, aunque hoy son de las pocas que sobreviven en pie. Como añadido, decir que aunque no son tan famosas como la de Pisa, estas torres también están ligeramente inclinadas, debido a la inestabilidad del terreno. Puedes reservar el free tour por Bolonia para verlas de cerca junto al resto de plazas medievales.
Para más información, no dudes en consultar el resto de imprescindibles en nuestra guía sobre qué ver en Bolonia.

8. Verona
Escenario de Romeo y Julieta, Verona vive en buena parte de ese legado literario, aunque su patrimonio va mucho más allá. Su anfiteatro romano, mejor conservado que el propio Coliseo en algunos tramos, sigue acogiendo ópera al aire libre cada verano.
La Casa de Julieta, con su famoso balcón, no tiene relación histórica real con la familia de la obra de Shakespeare, pero cada año recibe miles de cartas de enamorados de todo el mundo dirigidas al personaje. Puedes reservar la entrada a la Casa de Julieta con audioguía en español para conocer su patio e interior sin colas.
Como en otros destinos de este artículo de lugares que ver en Italia, te animamos a repasar el resto de imprescindibles de la ciudad en nuestra guía sobre qué ver en Verona en uno o dos días.

9. Cinque Terre
En la costa de Liguria, cinco pueblos de pescadores (Riomaggiore, Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso al Mare) se aferran a los acantilados formando uno de los paisajes más fotografiados de Italia. Toda la zona está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997, y se recorre a pie por senderos costeros que conectan un pueblo con otro.
Al no tener conexión directa en tren de alta velocidad, la forma más cómoda de conocerla sin organizar cada trasbordo por tu cuenta es reservar la excursión a Cinque Terre desde Florencia, que incluye el trayecto en autobús o tren y tiempo libre para recorrer varios de los cinco pueblos en el mismo día.
Los meses de julio y agosto son los meses de temporada alta, por lo que la afluencia turística es mayor en esta época al ser una de las zonas más masificadas del norte de Italia en verano. Sin embargo, en esta estación disfrutarás de buen tiempo y opciones para darte un chapuzón en sus calas. Por otra parte, en otras estaciones quizás no sea tan apacible el baño, pero el ambiente estará más tranquilo. Tú decides cuándo quieres ir.

10. Costa Amalfitana
Entre Sorrento y Salerno, la Costa Amalfitana reparte sus pueblos de casas pastel sobre acantilados que caen directamente al mar Tirreno. Positano, con sus terrazas escalonadas, y Amalfi, antigua república marítima medieval, son las paradas más fotografiadas de todo el recorrido.
Amalfi llegó a rivalizar en poder naval con Venecia y Génova durante la Edad Media, antes de que un maremoto en 1343 destruyera buena parte de su puerto original, hoy sumergido frente a la costa actual. Puedes reservar la excursión a la Costa Amalfitana desde Nápoles para conocer Positano, Amalfi y Ravello en la misma jornada. Igualmente, te ayudamos a planificar tu visita con nuestra guía sobre qué ver en la Costa Amalfitana.

11. Toscana
Más allá de Florencia y Pisa, la Toscana rural reúne algunos de los pueblos medievales mejor conservados de Italia, rodeados de viñedos y colinas que cambian de color según la estación. San Gimignano, con sus torres medievales, y Siena, con su plaza en forma de concha, son dos de sus paradas más visitadas.
San Gimignano llegó a tener 72 torres en el siglo XIV, construidas por las familias nobles como símbolo de poder y también como defensa, de las que solo 14 se conservan en pie hoy. Puedes reservar la excursión a San Gimignano, Siena y Chianti para recorrer ambos pueblos y terminar con una cata de vino en una bodega tradicional.
Descubre más para organizar un viaje a la Toscana con nuestra guía sobre los pueblos más bonitos de la Toscana, o profundiza en qué ver en Siena si quieres centrarte solo en esta ciudad.

12. Lago de Como
A poco más de una hora de Milán, el Lago de Como es célebre por sus villas de lujo y por atraer a celebridades internacionales desde hace décadas. Sus aguas, de origen glaciar, alcanzan más de 400 metros de profundidad en algunos puntos y bañan bonitos pueblos como Varenna o Bellagio.
Bellagio, apodada «la perla del lago» por ocupar la punta de la península que separa sus dos brazos, ha sido fuente de inspiración de escritores y pintores desde el siglo XIX gracias a las vistas simétricas que ofrece hacia ambos lados. Puedes reservar la excursión al Lago de Como desde Milán para conocerlo en barco o en funicular, según la temporada. Consulta los mejores rincones en nuestro artículo sobre qué ver en el Lago de Como.

13. Puglia
En el tacón de la bota italiana, Puglia sorprende con paisajes que poco tienen que ver con la Italia clásica de postal. Hay campos de olivos centenarios, playas de agua turquesa y los característicos trulli, casas de piedra con tejado cónico típicas de la región de Alberobello.
Bari, su capital, guarda en la cripta de la basílica de San Nicolás las reliquias del santo que, con el tiempo y la tradición nórdica, terminó siendo el origen de la figura de Papá Noel. Puedes reservar una visita guiada o free tour por Bari para conocer esta basílica junto al resto del centro histórico en poco más de dos horas.
Puedes profundizar en su patrimonio con nuestra guía sobre qué ver en Apulia, o centrarte en qué ver en Bari. Alberobello, Polignano a Mare o Monopoli son algunos de los pueblos que deberían estar en tu radar.

14. Sicilia
La isla más grande del Mediterráneo reúne en un mismo territorio herencia griega, árabe y normanda, algo que se nota en la arquitectura de ciudades como Palermo o Siracusa. El monte Etna, uno de los volcanes más activos de Europa, domina el paisaje del este de la isla y sigue en erupción intermitente desde hace miles de años.
Sus más de 3.300 metros de altitud varían constantemente por la propia actividad volcánica, lo que convierte al Etna en una montaña que literalmente cambia de tamaño con cada erupción. Puedes reservar la excursión al Etna y Taormina desde Catania para acercarte a sus laderas y a una de las cuevas de lava del volcán.
Al ser una isla extensa, moverse en coche o con excursiones organizadas suele ser la forma más práctica de combinar sus ciudades, templos griegos y playas en un mismo viaje.

15. Cerdeña
Con playas de agua turquesa que compiten con las del Caribe, Cerdeña añade a su costa un interior montañoso lleno de nuraghi, misteriosas construcciones de piedra prehistóricas únicas de la isla. La Costa Esmeralda, al noreste, concentra la parte más exclusiva del litoral, con Porto Cervo como epicentro.
Porto Cervo nació en los años sesenta de la nada, cuando el príncipe Karim Aga Khan IV compró estos terrenos casi despoblados y los convirtió en el puerto deportivo de lujo que atrae hoy a parte de la alta sociedad europea cada verano. Puedes reservar la excursión a la Costa Esmeralda desde Olbia para conocer Porto Cervo y el resto de calas de esta zona de la isla.
Puedes aprender a explorar esta isla de norte a sur con nuestro artículo sobre qué ver en Cerdeña, o descubrir el resto de islas italianas en nuestro ranking sobre las islas más bonitas de Italia.

Cuándo ir a Italia
La primavera y el otoño son, en general, las mejores estaciones para recorrer el país, con temperaturas suaves y menos aglomeración que en pleno verano. Julio y agosto concentran el grueso del turismo, sobre todo en la costa, mientras que muchos negocios familiares cierran por vacaciones a mediados de agosto, algo a tener en cuenta si viajas por zonas rurales en esas fechas.
El invierno es una buena época para las grandes ciudades del norte, como Milán o Turín, aunque conviene evitarlo si tu prioridad son las zonas costeras, donde muchos negocios reducen su horario o cierran fuera de temporada.
Preguntas frecuentes sobre los lugares turísticos de Italia
¿Cuáles son las ciudades más visitadas de Italia?
Roma, Venecia, Florencia y Milán son, con diferencia, las ciudades que más turistas reciben cada año, seguidas de cerca por Nápoles, gracias a su cercanía con la Costa Amalfitana y Pompeya.
¿Qué lugares de Italia hay que ver si es la primera vez?
Para una primera visita, Roma, Florencia y Venecia forman el triángulo clásico, ya que concentran buena parte del patrimonio artístico e histórico más reconocido del país. Si dispones de más tiempo, sumar la Toscana o la Costa Amalfitana completa bien la experiencia.
¿Es mejor recorrer Italia en tren o en coche?
El tren de alta velocidad conecta muy bien las grandes ciudades del norte y centro del país, como Milán, Florencia, Roma o Nápoles. El coche y las excursiones organizadas con transporte incluido son más recomendables para explorar zonas rurales como la Toscana, Puglia o Cerdeña, donde los pueblos pequeños no siempre tienen buena conexión ferroviaria.
Con este repaso tienes un primer mapa de las ciudades y rincones que hacen de Italia uno de los países más completos de Europa para viajar. Cada zona tiene su propio ritmo y su propia razón para visitarla, así que lo difícil no es encontrar qué ver, sino decidir por dónde empezar.