Qué ver en Grecia: sus 10 monumentos más famosos
Grecia guarda cerca de 5.000 años de historia. Es, al fin y al cabo, la cuna de la civilización occidental. De la democracia ateniense a los palacios minoicos de Creta, pasando por el oráculo más famoso de la Antigüedad, este país concentra algunos de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo. Viajar a Grecia es una experiencia única e inigualable, pero conviene saber bien cuáles son sus lugares más embemáticos para organizar la ruta con lógica.
Y… ¿cuántos días conviene ir a Grecia? Para tener una visión realista del país necesitas al menos 10 a 12 días. Con ese tiempo puedes dedicar 3 o 4 días a Atenas y sus alrededores, 2 días a Meteora, y el resto repartido entre Creta, Santorini o Rodas, según la islas griegas que más te llamen la atención. Si solo dispones de una semana, céntrate en los imprescindibles de Atenas y el Peloponeso, o en Atenas y una sola isla, y deja el resto para un segundo viaje.
¿Qué es lo más bonito de ver en Grecia?
1. Acrópolis de Atenas
No existe lista de lugares históricos de Grecia sin la Acrópolis de Atenas en primer lugar. Construida en el siglo V a.C. bajo el gobierno de Pericles, esta ciudadela ocupa lo alto de una colina. Alberga el Partenón, el templo más reconocible de la Antigüedad clásica, erigido en honor a la diosa Atenea. Al entrar, ya se siente el peso histórico del lugar. Un dato curioso. Las columnas de mármol se esculpieron con curvas sutiles, pensadas a propósito para parecer perfectamente rectas a los ojos de quien camina por allí.
Además del Partenón, merece la pena explorar el Erecteion, con sus famosas cariátides, y el templo de Atenea Niké. Para aprovechar bien la visita y no perder tiempo en largas colas, te recomendamos reservar las entradas con antelación:

2. Ágora Antigua de Atenas
Si la Acrópolis representa el poder religioso de la Antigua Grecia, el Ágora Antigua representa su poder político. Fue allí, en el antiguo mercado central de Atenas, donde nació la democracia. Durante unos 500 años, los ciudadanos se reunían en este espacio abierto para debatir y votar las leyes que darían forma a la civilización occidental. Sócrates fue condenado a muerte en la Heliea, el tribunal de la ciudad, y Pericles pronunció sus discursos donde hoy solo quedan columnas.
El punto álgido de la visita es el templo de Hefesto, considerado el templo dórico griego mejor conservado del mundo. Todavía mantiene buena parte del techo original. También merece la pena entrar en la Estoa de Átalo, un pórtico reconstruido que hoy funciona como museo. Puedes conocer el lugar sin complicaciones reservando online entradas o visitas guiadas al Ágora de Atenas.

3. Antigua Corinto
A una hora de Atenas, la Antigua Corinto fue uno de los centros más ricos y estratégicos del mundo grecorromano. Se situaba entre dos mares y controlaba una de las rutas comerciales más importantes de la Antigüedad. Las siete columnas dóricas que se conservan del templo de Apolo, del siglo VI a.C., son la postal del yacimiento, que también incluye el ágora romana donde el apóstol Pablo habría predicado.
Muchas excursiones combinan la Antigua Corinto con el Canal de Corinto, una obra de ingeniería del siglo XIX que atraviesa el istmo y une el mar Jónico con el Egeo. Puedes reservar la excursión a la Antigua Corinto desde Atenas para conocer el yacimiento.

4. Micenas
Mucho antes de la Grecia Clásica existió la civilización micénica, que inspiró buena parte de la mitología griega. Además, fue citada en la Ilíada y la Odisea de Homero.
El yacimiento arqueológico de Micenas, en el Peloponeso, guarda los restos de la ciudad del legendario rey Agamenón. La entrada se hace por la Puerta de los Leones, uno de los símbolos de poder más antiguos de Europa, esculpida hacia el siglo XIII a.C. Dentro de la ciudadela, merece la pena bajar hasta el Tesoro de Atreo, una construcción con forma de colmena que impresiona por la ingeniería de la época. La mayoría de los visitantes ve solo el exterior, pero entrar en la cámara funeraria da una idea real de la escala del monumento.
Micenas suele visitarse junto con Epidauro y Olimpia en rutas por el Peloponeso. Para ello, una buena opción es optar por el circuito clásico de 4 días por Grecia saliendo desde Atenas.

5. Olimpia
Fue en Olimpia, en el Peloponeso, donde nacieron los Juegos Olímpicos, en el siglo VIII a.C. Durante casi 1.200 años, atletas de toda Grecia se reunieron allí cada cuatro años para competir, completamente desnudos, por la gloria y una corona de laurel. El yacimiento arqueológico de Olimpia incluye el antiguo estadio, la pista de 192 metros y los restos del templo de Zeus, que llegó a albergar una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, una estatua colosal del propio Zeus.
Hoy en día, la llama olímpica de los Juegos modernos se sigue encendiendo en este mismo lugar cada cuatro años. Esta ceremonia que refuerza la conexión directa entre el presente y la Antigüedad.
Para conocer Olimpia sin preocuparte del desplazamiento, puedes incluirla en tu viaje como parte del circuito clásico por el Peloponeso que pasa por Micenas, Epidauro y Delfos.

6. Delfos
Considerado por los antiguos griegos el «ombligo del mundo», Delfos era el hogar del Oráculo, la sacerdotisa a la que se creía capaz de predecir el futuro. Reyes, generales y ciudadanos comunes viajaban hasta allí para consultar sus profecías antes de tomar decisiones importantes, incluidas las militares.
El yacimiento arqueológico de Delfos alberga el templo de Apolo, donde el Oráculo hacía sus predicciones, además del teatro antiguo y el estadio, todo rodeado por las montañas del Parnaso.
Delfos está a unas dos horas y media de Atenas y es una de las excursiones de un día más populares desde la capital griega. Puedes reservar la excursión a Delfos con guía y conocer el yacimiento con todas las explicaciones históricas necesarias.

7. Meteora
Pocos lugares en el mundo combinan naturaleza e historia religiosa como Meteora. En la región de Tesalia, enormes formaciones rocosas de arenisca se elevan a más de 400 metros y sirven de base a un conjunto de monasterios bizantinos, construidos sobre todo en el siglo XIV. De los seis monasterios originales, algunos siguen activos y reciben visitantes, aunque cada uno tiene días y horarios de apertura distintos.
Llegar al atardecer es una buena estrategia. Además de escapar del calor y de las multitudes, es posible oír el canto de los monjes resonando entre las rocas, una experiencia que la mayoría de los turistas de paso se pierde. Para conocer el lugar, puedes hacer la excursión a Meteora desde Atenas, que incluye el trayecto y la visita a varios de los monasterios.

8. Palacio de Cnosos, Creta
Ya en la isla de Creta, el Palacio de Cnosos está considerado la cuna de la civilización minoica, la primera civilización avanzada de Europa. Construido hacia el 2.000 a.C., el complejo impresiona por su ingeniería. Los arqueólogos encontraron un sofisticado sistema de tuberías con agua corriente, salas con ventilación natural e incluso un sistema de reaprovechamiento de agua para el riego en las épocas de sequía.
Es en Cnosos donde nace el mito del laberinto y el Minotauro. La estructura, con más de 1.300 estancias conectadas por pasillos, habría inspirado la leyenda de la criatura mitad hombre, mitad toro, encerrado en las profundidades del palacio por el rey Minos. Las columnas rojas restauradas y los frescos, como el famoso Príncipe de los Lirios, son los puntos más fotografiados del yacimiento. Para visitarlo sin problemas, reserva online la entrada al Palacio de Cnosos.

9. Akrotiri, Santorini
En Santorini, el yacimiento arqueológico de Akrotiri se conoce como la Pompeya del Egeo, pero con un matiz importante. A diferencia de la ciudad italiana, los habitantes de Akrotiri consiguieron huir antes de la gran erupción volcánica que sepultó la ciudad hacia el 1.600 a.C. Por eso, los arqueólogos no encontraron cuerpos, solo objetos cotidianos, muebles y frescos extraordinariamente bien conservados bajo las cenizas volcánicas.
El yacimiento está cubierto por una estructura con pasarelas elevadas sobre las ruinas, lo que hace que la visita sea cómoda incluso en los días más calurosos del verano. Puedes reservar la entrada al yacimiento arqueológico de Akrotiri por separado, o combinar la visita con otros puntos de la isla de Santorini.

10. Ciudad Medieval de Rodas
La isla de Rodas representa un periodo muy distinto de la historia griega: la Edad Media. Durante unos 200 años, los Caballeros Hospitalarios, una orden militar nacida de las Cruzadas, gobernaron la isla y dejaron como legado la Ciudad Medieval de Rodas, Patrimonio de la Humanidad, y el imponente Palacio del Gran Maestre. Cuenta la leyenda que la fortaleza gótica se levantó en el mismo lugar donde antes existía el Coloso de Rodas, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, destruida por un terremoto en el siglo III a.C.
Dentro del palacio, mosaicos recuperados de otros monumentos de la isla decoran la planta superior y cuentan parte de esta historia medieval. Para explorar el monumento, reserva la entrada al Palacio del Gran Maestre de los Caballeros de Rodas. Y si te sobra un día en la isla, merece la pena conocer también la Acrópolis de Lindos, otro yacimiento histórico impresionante, en la excursión a Lindos en barco.

Estos lugares imprescindibles que ver en Grecia demuestran cómo este país consigue reunir la cuna de la democracia, los mitos de la mitología clásica, el auge del Imperio bizantino y el legado medieval. Si estás planeando el viaje, échale un vistazo también a la guía sobre qué ver y hacer en Atenas antes de seguir hacia las islas. Al fin y al cabo, la capital griega suele ser la puerta de entrada a la mayoría de estas rutas históricas.