Comida típica de Dinamarca: los 11 mejores platos dulces y salados
La cocina danesa combina algo que pocas gastronomías consiguen a la vez. Tiene recetas campesinas, herederas de siglos de inviernos largos, y también una de las escenas gastronómicas más punteras de Europa, con Copenhague a la cabeza gracias a su gran variedad de restaurantes. Como amantes de la cultura escandinava, no hemos podido resistirnos a este artículo en el que hemos querido recopilar las mejores recetas de la gastronomía danesa.
¿Cuál es la comida típica de Dinamarca? El smørrebrød, una especie de tosta o sándwich abierto sobre pan de centeno, es el plato más internacional del país. Le siguen el stegt flæsk, la panceta de cerdo crujiente, considerada plato nacional y los dulces daneses como el wienerbrød. Sin olvidar la cerveza danesa, con Carlsberg como principal referente. Una cultura culinaria realmente variada y que todavía sigue siendo desconocida para muchos.
¿Cuál es la comida típica de Dinamarca?
1. Smørrebrød
El smørrebrød es, sin duda, el plato danés más reconocible fuera de sus fronteras. Consiste en una rebanada de pan de centeno oscuro y denso cubierta con ingredientes como arenque en escabeche, remoulade o roast beef con cebolla crujiente. Esto se sirve siempre a cara descubierta, es decir, sin una segunda rebanada encima.
Cabe decir que la tradición de conservar pescado y carne sobre pan se remonta a la época vikinga, cuando era clave para sobrevivir al invierno. Asimismo, debido a los vínculos históricos entre los países de la zona, este plato tiene también su versión noruega, el smørbrød, y sueca, el smörgås.

2. Stegt flæsk
El stegt flæsk es el plato nacional oficial de Dinamarca. ¿Por qué? Porque así lo decidieron los ciudadanos en una votación democrática impulsada por el Ministerio de Alimentación, Agricultura y Pesca de Dinamarca en el año 2014. ¡Realmente curioso!
El plato consiste en una panceta de cerdo crujiente servida con patatas cocidas y una rica salsa de perejil, Su origen se remonta a las cocinas de granja del siglo XIX, cuando aprovechar cada parte del cerdo era imprescindible.
Lo encontrarás en cualquier kro, las posadas tradicionales danesas repartidas por todo el país. Aunque también es posible catarlo en muchos restaurantes de Copenhague con versiones más modernas respecto a la receta original.
3. Frikadeller
Las frikadeller son las albóndigas danesas por excelencia, elaboradas con una mezcla de cerdo y ternera y sazonadas con nuez moscada y cebolla. Llevan siendo un plato habitual desde el siglo XVIII, y algunos historiadores apuntan a la influencia de inmigrantes alemanes en su versión danesa. Así que si creías que las albóndigas sólo eran típicas en Suecia, estabas muy equivocado.
Este plato tradicional es protagonista frecuente en las cenas navideñas y las reuniones familiares, donde suelen servirse junto a una salsa ácida de grosella roja que contrasta con el sabor especiado de la carne.

4. Fiskefrikadeller
Estas croquetas de pescado, normalmente de bacalao o solla, nacieron en las comunidades pesqueras danesas como forma de conservar el pescado antes de que existiera la refrigeración. Hoy siguen siendo un plato muy popular, servidas normalmente con una ensalada fresca y remoulade, una salsa hecha con mayonesa y mostaza blanca.
Los puestos de marisco junto al puerto de Nyhavn, en Copenhague, son un buen lugar para probarlas. Suelen ofrecerlas recién hechas, acompañadas de una cerveza danesa bien fría.
5. Flæskesteg
El flæskesteg, cerdo asado con la piel convertida en una corteza crujiente y dorada, es otro gran protagonista de las cenas de Navidad danesas. Se condimenta con hojas de laurel y clavo, y se sirve con patatas caramelizadas y una salsa oscura de carne. Es un plato contundente y de mucho sabor.
Aunque su consumo se dispara en diciembre, se puede encontrar durante todo el año en restaurantes tradicionales de Copenhague y otras ciudades como Odense, cuna del escritor Hans Christian Andersen.

6. Pølser
El pølser es la versión danesa del perrito caliente, con una salchicha de color rojo intenso que se sirve en panecillos blandos con mostaza, ketchup, remoulade y cebolla crujiente. Se popularizó a comienzos del siglo XX, inspirado en las salchichas alemanas, y hoy se vende en los característicos pølsevogn, los carritos de perritos calientes que puedes encontrar en las principales grandes ciudades del país.
Puedes probarlo también sin panecillo, algo habitual entre quienes prefieren que los aderezos de la carne sean los verdaderos protagonistas del plato.
7. Wienerbrød
A pesar de su nombre, que significa literalmente pan de Viena, el wienerbrød es hoy en día producto plenamente danés. Se trata de un dulce de finas capas de hojaldre con mantequilla, rellenas de crema pastelera, mermelada o pasta de almendras. La receta llegó en el siglo XIX, cuando panaderos austriacos llegaron al país en plena huelga laboral local. Los ingredientes variaron un poco para adaptarse a los gustos de los daneses y así ha llegado a nuestros días.

8. Kanelsnegl
El kanelsnegl, el bollo de canela danés, se diferencia de su versión sueca por ser más plano y con un generoso relleno de canela y mantequilla. Es un clásico del desayuno y una de las máximas expresiones del hygge, ese concepto danés de bienestar y comodidad que tanto se ha exportado en los últimos años.
Se disfruta mejor recién horneado, todavía caliente, acompañado de un café en cualquier panadería local por la mañana. Imposible resistirse a un momento así.
9. Rødgrød med fløde
Este postre de frutos rojos cocidos, servido con nata líquida, es uno de los favoritos del verano danés, cuando abundan las bayas frescas en zonas agrícolas como la isla de Samsø. Su nombre es, además, un trabalenguas clásico con el que los daneses ponen a prueba a cualquier extranjero que intente pronunciarlo.
Se sirve frío, casi siempre como colofón de una comida ligera de verano, y su textura entre sopa y compota sorprende a quien lo prueba por primera vez.

10. Koldskål
El koldskål es una sopa fría de suero de mantequilla, huevo, vainilla y limón, típica del verano danés desde el siglo XIX. Se sirve con kammerjunkere, unas galletas crujientes que se desmigan por encima justo antes de comerlo, y a veces se acompaña de bayas frescas o un chorrito de sirope de flor de saúco.
Es la opción perfecta para refrescarse en los días más cálidos del verano danés, que rara vez son tan sofocantes como en el sur de Europa pero que igualmente invitan a un postre frío.
11. Æbleskiver
Estas pequeñas bolas de masa esponjosa, parecidas a un cruce entre un buñuelo y un panqueque, son el dulce navideño por excelencia en Dinamarca. Se cocinan en una sartén especial con moldes semiesféricos y se sirven calientes, espolvoreadas con azúcar glas y acompañadas de mermelada.
Aunque su consumo se concentra sobre todo en diciembre, en los mercados navideños de Copenhague es habitual encontrarlas recién hechas junto a un vaso de gløgg, el vino especiado caliente típico de estas fechas.

¿Cuál es la cerveza danesa más famosa?
Más allá de la comida tradicional, la cerveza danesa también forma parte de la identidad gastronómica del país desde hace siglo. La firma Carlsberg, fundada en 1847 en Copenhague, es su ejemplo más internacional. En la actualidad, su sede original se ha convertido en un espacio de visitas donde se explica la historia de la marca y el proceso de elaboración de la cerveza, tal y como ocurre con otras fábricas como la Guinness Storehouse de Dublín o la Heineken Experience de Ámsterdam.
Puedes consultar esta y otras entradas de la ciudad en la página de entradas para atracciones y museos en Copenhague, donde encontrarás la visita a la fábrica original de Carlsberg junto al resto de monumentos de la ciudad.
Preguntas frecuentes sobre la comida de Dinamarca
¿Cuál es el plato nacional de Dinamarca?
El stegt flæsk, panceta de cerdo crujiente con patatas y salsa de perejil, es el plato nacional oficial de Dinamarca desde 2014, cuando fue elegido por votación popular entre varias recetas tradicionales.
¿Qué es exactamente el smørrebrød?
Es una tosta o sándwich abierto de pan de centeno cubierto con ingredientes como pescado en escabeche, carnes frías o quesos, siempre sin una segunda rebanada por encima. Existen decenas de combinaciones distintas, y es habitual comer varios tipos en una misma comida.
¿Qué se come en Dinamarca en Navidad?
El flæskesteg, cerdo asado con corteza crujiente, y las frikadeller son los platos centrales de la cena navideña danesa, acompañados casi siempre de patatas caramelizadas y salsa de grosella roja.
Si quieres saber más sobre la capital del país, puedes echar un vistazo a nuestra guía sobre qué ver en Copenhague, con recomendaciones más allá de su gastronomía y sus monumentos principales.