Qué comer en Turín: los platos más típicos
En Turín, la mesa cuenta una historia de cocinas y talleres artesanos que llevan generaciones trabajando el chocolate, los quesos, el vermut y muchos otros productos típicos. Quien se pregunta qué comer en Turín descubre enseguida que la respuesta no está en un solo plato, sino en un recorrido entre sabores contundentes y refinados.
Los platos típicos de Turín que debes probar van desde la bagna cauda al vitello tonnato, pasando por dulces de chocolate como el gianduiotto y el bicerin. Todo esto suele acompañarse de un aperitivo a base de vermut, la bebida que aquí dio origen a todo un ritual diario.
Los mejores sitios para probar los platos típicos de Turín son las piole, el nombre que reciben las tabernas donde se sirven los platos de la tradición. Vamos a conocer ahora en detalle qué es lo más típico de esta ciudad.
¿Qué comida es típica de Turín?
1. Bagna cauda
Este plato domina la mesa invernal de la ciudad. Es una salsa caliente de ajo y anchoas, disueltas en abundante aceite. Los restaurantes la llevan a la mesa en una cazuela de barro. Se moja en ella verdura cruda o cocida, que se mantiene caliente con un pequeño hornillo.
2. Vitello tonnato
En primavera y verano no puedes irte de Turín sin probar este famoso entrante frío. Son lonchas finas de carne de ternera, cubiertas por una crema suave. Esta salsa sabrosa se prepara triturando atún, alcaparras y mayonesa.

3. Carne cruda picada a cuchillo
Los puristas adoran esta preparación esencial de sabor intenso. Los carniceros usan carne de fassona piamontesa, picada finamente a mano. Se aliña solo con aceite de oliva virgen extra, limón y una pizca de sal.
4. Tomini elettrici y ensaladilla rusa
En las mesas nunca faltan los tomini elettrici, quesos de leche de vaca aliñados con aceite picante. A su lado suele aparecer la ensaladilla rusa, un clásico de las fiestas piamontesas.

5. Agnolotti del plin
Entre los primeros destacan estos pequeños raviolis rellenos de carne asada. Su nombre, agnolotti del plin, viene del «plin», el pellizco que se da con los dedos para cerrarlos. Puedes probarlos con mantequilla fundida y salvia, o con el jugo del asado.

6. Tajarin a la trufa
En los meses de otoño las mesas se llenan de tajarin, tallarines al huevo cortados finísimos. Las tabernas los sirven con trufa blanca de Alba rallada. Es uno de los productos regionales más apreciados y buscados que existen.
7. Risotto al Barolo
El arroz se encuentra con el vino más célebre de la región en este plato contundente llamado risotto al Barolo. Lo reconocerás enseguida por su color rojo intenso inconfundible. Para que te recomienden las mejores tabernas donde probarlo, participar en un free tour por el centro histórico de Turín es una buena idea.

8. Bollito misto
El bollito misto es el plato de las grandes ocasiones familiares y de los domingos de invierno. Se cuecen distintos cortes de carne de ternera en agua aromatizada. Después se sirven con salsas tradicionales como el bagnetto verde o el rábano picante.

9. Finanziera
Si te gustan los sabores antiguos y poco habituales, tienes que probar esta receta a base de casquería y crestas de gallo. La finanziera hunde sus raíces en la tradición campesina y alto-burguesa de la ciudad saboyana. Es un plato peculiar, pero muy típico de la región.
10. Brasato al Barolo
Para una cena contundente, elige el brasato al Barolo, una carne de ternera cocinada durante horas en el célebre vino tinto. La cocción larga deja la carne tiernísima. Es el plato perfecto para las noches frías de Turín.

Comida callejera de Turín
La escena gastronómica de la ciudad ofrece mucho también para quien prefiere comer paseando. Encontrarás muy buenas opciones sobre todo alrededor del animado mercado de Porta Palazzo, uno de los más grandes de Europa.
Bocadillo de salchicha de Bra
Una opción rápida y sabrosa es el clásico bocadillo relleno de salchicha de Bra. Los vendedores ambulantes lo preparan con salchicha local a la plancha. Es la opción ideal para una comida contundente y a la vez económica.
Farinata caliente
Entre los puestos del mercado encuentras fácilmente la farinata caliente, una tarta salada fina de garbanzos. Está perfecta para comer como tentempié rápido mientras exploras las calles del centro.

Gofri
Los gofri son obleas crujientes con dibujo de panal se cocinan entre dos planchas de hierro fundido. Puedes rellenarlas con ingredientes dulces o salados. Un paseo por el mercado de Porta Palazzo y sus alrededores es la mejor forma de probarlas.
Patatas rellenas
La reina de todas las pausas para comer en Turín es, sin duda, la patata asada aliñada con las combinaciones más apetecibles de ingredientes piamonteses. En el centro de la ciudad encontrarás varias cadenas dedicadas solo a esta preparación.

Aperitivo en Turín, el rito del vermut
El ritual del aperitivo hunde sus raíces en los cafés elegantes del siglo XIX. Todavía hoy, pedir un vermut con hielo y naranja es la mejor forma de empezar la noche. El sitio idóneo para probar este aperitivo inconfundible es la sede histórica de la marca que lo produce desde hace décadas: la Casa Martini. Allí se organiza una visita con degustación que no puedes perderte.

Dulces típicos de Turín
Turín tiene una importante tradición chocolatera, que ha acabado influyendo en muchos de sus postres. Otro ingrediente infaltable es la avellana, la base de muchas de las preparaciones que aparecen al final de la comida. Si eres una persona golosa, reserva este tour del chocolate por Turín y prueba lo mejor que ofrece la ciudad.
Gianduiotto
El gianduiotto es un bombón con forma de barquita une cacao y avellanas tostadas piamontesas. Los maestros chocolateros lo inventaron en el siglo XIX. El resultado es un dulce que se deshace en la boca, perfecto como recuerdo gastronómico. Lo encuentras en distintas formas y sabores en pequeñas tiendas especializadas.

Tarta de avellanas
Las pastelerías del centro ofrecen la esponjosa y aromática tarta de avellanas, preparada con la variedad tonda gentile de las Langhe. Un dulce sencillo y auténtico, perfecto para acompañar el té de la tarde.
Bicerin
No puedes irte de la ciudad sin haber probado el bicerin, una bebida caliente en capas perfectas. Une café, chocolate y nata montada. Se toma en un vasito pequeño sin mezclar las distintas texturas.

Bonet
Cierra la comida por todo lo alto con este delicioso dulce de chocolate y amaretti: el bonet. La textura recuerda a la de un flan, pero más densa y cremosa. Este postre tiene una historia muy antigua y es todo un pilar de la cocina piamontesa. Si te gustan los dulces, no puedes perdértelo.

Vinos y licores
Amaro San Simone
Al final de la cena, el digestivo local por excelencia es el amaro San Simone. Un licor a base de hierbas alpinas de sabor inconfundible, perfecto para ayudar a la digestión después de las comidas más copiosas.
Barolo, Barbaresco y Barbera
El Piamonte destaca en la producción de grandes vinos tintos de crianza. El Barolo y el Barbaresco maridan bien con los segundos de carne. Una Barbera joven acompaña de maravilla los primeros platos de la tradición.

Está claro, qué comer en Turín no se reduce a una única elección. Para saborear esta ciudad como se merece, empezarás con entrantes contundentes y terminarás con delicioso chocolate. ¡Una experiencia gastronómica completa! Cada plato cuenta la historia de la ciudad, entrelazando influencias saboyanas y tradiciones artesanas. Si estás organizando la salida, échale un vistazo también a nuestra guía sobre qué ver en Turín.