Alemania

Comida típica alemana: los platos que debes probar en tu viaje a Alemania

Cocina alemana sobre fondo oscuro. Concepto gastronómico tradicional. Carne a la parrilla y aperitivos. Vista desde arriba, plano de mesa.
Te contamos qué platos no puedes dejar de probar en Alemania, de dónde vienen y en qué ciudades se puden comer.
15 julio 2026

En Alemania se elaboran cerca de 1.500 tipos de salchicha distintos. Ese dato, por sí solo, explica bastante el carácter de su cocina: contundente, regional y con siglos de tradición campesina detrás. La comida típica alemana tradicional combina carnes de cerdo y ternera, guarniciones de patata y col, panes de todo tipo y una repostería especiada, servidos casi siempre con cerveza y en raciones generosas que varían de una región a otra del país. Cada zona aporta su propia versión, desde la salchicha blanca de Múnich hasta la pasta rellena de Suabia.

Sin embargo, la cocina alemana no se resume en salchichas y chucrut, aunque ambos tengan un lugar de honor en la mesa: hay panes, guisos, pastas rellenas y una repostería navideña que merece capítulo aparte. ¿Ya se te ha abierto el apetito?

Platos imprescindibles de la comida típica alemana
QUÉ COMER EN ALEMANIA Qué es Dónde probarlo
Brezel Pan trenzado con corteza dorada y sal gruesa Cervecerías de Múnich, con una Münchner Hell
Currywurst Salchicha con salsa de curry y ketchup Puestos callejeros de Berlín
Weisswurst Salchicha blanca de ternera, cocida Múnich, antes del mediodía según la tradición bávara
Schweinshaxe Codillo de cerdo asado Cervecerías de Baviera
Maultaschen Raviolis grandes de carne y espinacas Suabia (Stuttgart y alrededores)
Stollen Bizcocho navideño con frutos secos Mercado de Dresde, en diciembre

1. Bratwurst, Weisswurst y Frankfurter

La salchicha es la reina indiscutible de la comida alemana. Con 1.500 variedades registradas en todo el país, elegir una sola sería injusto, pero hay tres que aparecen en cualquier carta y podrás probar en cualquier ciudad del país.

  • Bratwurst: es la más extendida. Se hace con carne de cerdo picada y especias, y se asa a la parrilla o se fríe. Se sirve con mostaza y pan, o acompañada de chucrut y puré de patata.
  • Weisswurst: la salchicha blanca es la especialidad de Múnich. Se elabora con ternera y tocino, se cuece (nunca se asa) y tradicionalmente solo se come por la mañana, antes del mediodía. Se pela antes de comerla y se acompaña de mostaza dulce y un brezel.
  • Frankfurter: alargada, ahumada y de sabor suave, es la variedad alemana más conocida fuera del país. El hot dog estadounidense desciende directamente de ella: la llevaron los inmigrantes alemanes que se instalaron en Estados Unidos en el siglo XIX.
Salchichas alemanas en la parilla durante un mercadillo de Navidad
Salchichas alemanas en un mercadillo de Navidad

2. Currywurst, la salchicha de Berlín

Pocos platos de la comida típica alemana tienen una historia tan concreta como la currywurst. La inventó Herta Heuwer en 1949, en su puesto de Charlottenburg, en Berlín. Consiguió ketchup y curry en polvo de soldados británicos y los mezcló con otras especias sobre una salchicha de cerdo asada. Patentó su propia salsa, llamada Chillup, en 1951.

En su mejor momento, el puesto de Heuwer vendía 10.000 raciones a la semana. Hoy en Alemania se consumen unos 800 millones de currywurst al año, 70 millones solo en Berlín. Una placa conmemorativa en la ciudad recuerda a su creadora, y el Deutsches Currywurst Museum le dedica un espacio entero a este clásico de la comida rápida alemana.

Si quieres probarla mientras conoces la ciudad, ya que el free tour por Berlín incluye alguna parada para acercarte a la gastronomía y la cerveza locales durante el recorrido. Si quieres un recorrido completamente volcado en la comida de la ciudad, puedes reservar el tour gastronómico por Berlín.

Manos sosteniendo una bandeja de currywurst picado junto a un vaso con bebida roja y pajita.
Currywurst, el plato de comida rápida de Alemania que se originó en Berlín, pero que se puede encontrar en todo el país

3. Brezel, el pan con forma de nudo

El brezel (pretzel, en inglés) es probablemente el símbolo más fotografiado de la comida alemana, y con razón. Este pan trenzado se hornea tras pasar la masa por una solución de agua con bicarbonato o lejía alimentaria (hidróxido de sodio), lo que le da su corteza marrón brillante y ese sabor tan característico. Por dentro es tierno y esponjoso; por fuera, crujiente y salado. Es una especialidad bávara que se consume desde la Edad Media, y hoy se vende en cualquier panadería, estación de tren o mercado del país. ¡Imposible visitar Alemania sin comer al menos uno!

La versión más famosa es el Bayerische Brezel, de gran tamaño y brazos gruesos y blandos. En Múnich, cervecerías históricas como la Hofbräuhaus lo sirven recién horneado junto a una jarra de Münchner Hell, la cerveza rubia típica de la ciudad. Si haces una free tour por Múnich, es fácil comprar uno en un puesto cerca de Marienplatz para ir picando durante el paseo.

Varios pretzels grandes y dorados colgados de un soporte de madera en una feria al aire libre.
Pretzels alemanes tradicionales en un mercado

4. Döner kebab, el invento berlinés

Aunque muchos lo asocian con Turquía, el döner kebab tal y como lo conocemos (pan relleno de carne, ensalada y salsa) nació en Berlín Oeste en 1972. Su creador fue Kadir Nurman, un inmigrante turco que trabajaba cerca del zoo de Kurfürstendamm y tuvo la idea de meter la carne en el pan para que los obreros pudieran comer caminando.

El plato pasó de ser comida de los trabajadores turcos a convertirse en uno de los símbolos gastronómicos del país: hay más de 16.000 kebabs en toda Alemania y Berlín, con más de 1.000 locales, se considera la capital mundial del döner. El negocio mueve unos 3.500 millones de euros al año solo en territorio alemán.

Un tour por el Berlín alternativo se aleja de la zona más turística y pasa por barrios donde es fácil encontrar el döner y otras comidas callejeras de la ciudad.

Un plato de Döner kebab en una mesa al aire libre
No puedes dejar de probar el Döner kebab en uno de los puestos callejeros de Berlin

5. Schnitzel, el filete empanado

El schnitzel es, en realidad, austriaco: nació en Viena. Pero por la cercanía entre ambos países, forma parte de cualquier lista de comida alemana desde hace generaciones. Es un filete de ternera, cerdo o pollo, empanado y frito, que se sirve con limón, patatas o ensalada de patata. ¡Un acierto para cualquier paladar!

Encontrarás variantes en toda Alemania: el Jägerschnitzel lleva salsa de champiñones, y el Rahmschnitzel, salsa de nata. En Baviera, además, no puedes irte sin probar el schweinshaxe, el codillo de cerdo asado hasta que la piel queda crujiente.

Plato con schweinshaxe (codillo asado) y patatas y guarniciones en segundo plano
Schweinshaxe, en la cocina alemana, es un codillo de cerdo asado que se asa hasta que la piel quede crujiente

6. Sauerbraten, el asado considerado plato nacional

El sauerbraten es, para muchos alemanes, su plato nacional por excelencia. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando la carne se marinaba en vinagre o vino durante días para conservarla más tiempo. Hoy la técnica se mantiene por sabor, no por necesidad.

La carne, normalmente de ternera, se marina entre tres y diez días antes de cocinarla a fuego lento. Se sirve con una salsa espesa y agridulce, acompañada de Knödel y lombarda.

Un plato de Sauerbraten acompañado de lombarda y Knödel
Un plato de Sauerbraten acompañado de lombarda y Knödel, el plato nacional para muchos alemanes

7. Kartoffelsalat y chucrut, las guarniciones que no faltan nunca

El sauerkraut, o chucrut, es col fermentada en su propio jugo. Su origen no es alemán: se remonta a China, donde se fermentaba la col hace más de 2.000 años. El método llegó a Europa en el siglo XVI y en Alemania se convirtió en el acompañante fijo de salchichas y carnes.

La ensalada de patata (Kartoffelsalat) se consume desde el siglo XVIII y cambia según la región. En el sur se prepara con un aliño de vinagre y aceite, tibia; en el norte es más habitual encontrarla con mayonesa. Ninguna versión es más auténtica que la otra, solo distinta.

Kartoffelsalat, la ensalada de patata alemana, uno de sus platos más populares y tradicionales
Kartoffelsalat, la ensalada de patata alemana, uno de sus platos más populares y tradicionales

8. Spätzle y Maultaschen, la pasta del sur de Alemania

En Suabia, al suroeste del país, la pasta manda. El Spätzle es una masa de huevo que se corta en tiras irregulares y se hierve; se sirve como guarnición o, con queso fundido por encima, como plato principal bajo el nombre de Käsespätzle.

El Maultaschen es más curioso todavía. Son unos raviolis grandes rellenos de carne picada, espinacas y pan rallado, que se cree que inventaron los monjes cistercienses del monasterio de Maulbronn a principios del siglo XVII. Los rellenaban de carne durante la Cuaresma, cuando estaba prohibida, y la escondían dentro de la masa para que «ni Dios los viera». De ahí su apodo popular: Herrgottsbescheißerle, algo así como «pequeño engaño a Dios».

9. Knödel, las albóndigas que acompañan el menú alemán

El Knödel es la respuesta alemana a la albóndiga, aunque bastante más grande. Se elabora con pan, patata, harina o sémola, y se hierve hasta que queda blando y algo pegajoso por dentro. Se sirve junto a carnes asadas, estofados como el sauerbraten o sopas, aunque también existe una versión dulce, rellena de fruta y espolvoreada con azúcar y canela.

Baviera es el mejor sitio para probar los Semmelknödel (a base de pan) y los Kartoffelknödel (a base de patata), normalmente junto a una cerveza local.

10. La parte dulce: Lebkuchen, Stollen y tarta Selva Negra

La repostería alemana está marcada por las especias y, sobre todo, por la Navidad.

Lebkuchen

Es originario de Núremberg y se elabora con miel, frutos secos y especias como canela, clavo y nuez moscada. Suele llevar un baño de glaseado o chocolate. Es uno de los productos estrella de los mercadillos navideños alemanes, especialmente los de Baviera.

Lebkuchen en forma de corazón con "te quiero" en alemán
Lebkuchen en forma de corazón con «te quiero» en alemán

Stollen

El stollen de Dresde tiene su origen en el Striezelmarkt, el mercado navideño más antiguo de Alemania (data de 1434). Ya se horneaba en el siglo XV, y en 1560 los panaderos de la ciudad regalaban a los gobernantes de Sajonia stollen de hasta 16 kilos. Su forma alargada recuerda a la entrada de una mina, en honor a la tradición minera de la región. El «Dresdner Christstollen» es hoy una denominación de origen protegida: solo puede llamarse así el que se hornea en la zona de Dresde.

Tarta Selva Negra (Schwarzwälder Kirschtorte)

Su origen exacto se discute, aunque la receta más citada se atribuye al pastelero Josef Keller, del Café Ahrend de Bad Godesberg, y data de 1915. Lleva bizcocho de chocolate, nata, cerezas y un licor de cereza, el Kirschwasser, típico de la región de la Selva Negra que le da nombre.

11. Cerveza, biergärten y mercados: dónde probarlo todo

La cerveza acompaña casi cualquier plato de la comida típica alemana, y Múnich es un buen punto de partida para entenderla. El Oktoberfest, la fiesta popular más grande del mundo, nació en 1810 y se celebra cada año entre mediados de septiembre y el primer domingo de octubre, aunque conviene comprobar las fechas exactas antes de viajar, ya que pueden variar ligeramente. Fuera de esas fechas, los biergärten (jardines de cerveza) siguen abiertos todo el verano.

La comida típica alemana no se explica solo con nombres de platos: se entiende de verdad sentado en un biergarten, con un brezel y una cerveza, o parado en un puesto de currywurst en Berlín. Cada región aporta su propia versión, desde la Weisswurst bávara hasta el Maultaschen suabo.

Mujer con sombrero, con una cerveza y una bratwurst en la mano en un biergärten
Es casi obligatorio visitar uno de los biergärten de Alemania para disfrutar de su ambiente

Para entender la tradición cervecera sin esperar al Oktoberfest, el tour de la cerveza por Múnich incluye una cata guiada y explica cómo se elabora y por qué es tan importante en la cultura bávara.

El Viktualienmarkt, el mercado de abastos de Múnich, es otra parada obligatoria: puedes comprar en sus puestos y comer en las mesas de su biergarten central. La visita guiada por Múnich pasa por allí, además de por la plaza Marienplatz y la catedral Frauenkirche.

En diciembre, los mercadillos navideños son la mejor forma de probar Lebkuchen, stollen y vino caliente (Glühwein) a la vez. El de Núremberg es uno de los más famosos del país, y desde Múnich se puede visitar en una excursión a Núremberg de un día. Si prefieres ir directamente a la cuna del stollen, Dresde conserva su mercado navideño desde 1434.

Una mano sujetando un perrito caliente en el Viktualienmarkt, y el ayuntamiento de Múnich al fondo
Probando los perritos calientes del Viktualienmarkt, en Múnich

Consejos prácticos antes de sentarte a la mesa

En Alemania se suele almorzar entre las 12:00 y las 14:00 horas, y cenar bastante pronto, entre las 18:00 y las 20:00 horas; los horarios de restaurantes pueden variar según la ciudad y la temporada, así que conviene comprobarlo antes de salir. La propina no es obligatoria, pero se agradece: entre un 5 % y un 10 %, redondeando el total y diciendo la cifra final en voz alta al pagar, en lugar de dejar el dinero en la mesa.

Con «Guten Appetit» antes de comer, «Zahlen, bitte» para pedir la cuenta y «Prost» al brindar con cerveza, tienes lo básico para desenvolverte en cualquier Gasthaus o biergarten del país.

Hombre con gafas de sol y una jarra de cerveza y un pretzel grande en la mano
En alemán, «Prost» significa «¡Salud!»

Preguntas frecuentes

¿Es cara la comida en Alemania?

La comida callejera, como el döner o la currywurst, suele costar poco, aunque los precios exactos varían según la ciudad. Comer en un restaurante tradicional con plato de carne y cerveza sale algo más caro, pero sigue siendo asequible comparado con otros países de Europa occidental.

A nivel gastronómico, lo más popular de Alemania es la salchicha en sus muchas variantes (Bratwurst, Currywurst, Weisswurst), el brezel y la cerveza. Fuera de la comida, el Oktoberfest y los mercadillos navideños son las tradiciones que más asocian los viajeros con el país.

Dos tazas de Glühwein, el vino caliente de Alemania en un mercadillo de navidad con luces desenfocadas en segundo plano
Si viajas a Alemania en Navidad, no puedes dejar de probar el típico Glühwein

¿Qué es un desayuno típico alemán?

Suele ser ligero: Brötchen (panecillos) con mermelada, embutido o queso, a veces acompañados de un huevo cocido. El desayuno fuerte con salchichas se reserva para ocasiones puntuales, no para el día a día.

¿Cuáles son las tres comidas principales del día en Alemania?

El Frühstück (desayuno) y el Abendessen o Abendbrot (cena) suelen ser comidas frías y ligeras, con pan, embutidos y quesos. El Mittagessen (almuerzo) es tradicionalmente la comida fuerte del día, aunque esta costumbre ha cambiado en las grandes ciudades.

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