Qué ver y qué hacer en Mazatlán: 10 imprescindibles
Mazatlán combina algo que pocos destinos de la costa del Pacífico mexicano consiguen a la vez. Tiene un centro histórico con más de 180 años de arquitectura bien conservada, uno de los malecones más largos de Latinoamérica y un puñado de islas casi vírgenes a escasos minutos en barco desde del puerto.
¿Qué hacer en Mazatlán? Pasear por el malecón y el centro histórico, subir al Observatorio 1873 y visitar el Gran Acuario son los planes más repetidos dentro de la ciudad. Igualmente, la Isla de Venados, la Isla de la Piedra y la excursión a Durango son las excursiones organizadas más buscadas por quienes se quedan varios días en la zona.
¿Qué no te puedes perder en Mazatlán?
1. El Malecón
El malecón de Mazatlán recorre casi toda la fachada marítima de la ciudad. Suele decirse que es uno de los más largos de Latinoamérica. Caminarlo de sur a norte, desde El Faro hasta la zona dorada, permite ver de un tirón cómo ha cambiado el puerto con el paso de las décadas, de sus edificios centenarios hasta los hoteles más recientes.
Por el camino aparecen varias esculturas que se han convertido en símbolo de la ciudad, como la fuente de los Delfines. Al anochecer, buena parte de la vida social de los mazatlecos se traslada aquí, con paseantes aprovechando el fresco del mar tras la puesta de sol.

2. Centro histórico y Plaza Machado
El centro histórico de Mazatlán cuenta con edificios de más de 180 años. Los mejor conservados se encuentran alrededor de la plaza Machado, con jardines, quiosco y fachadas de colores muy fotografiadas. Por la noche, la plaza cambia de ritmo y se llena de restaurantes y bares con terraza, uno de los lugares más animados para cenar en la ciudad.
Muy cerca, la catedral de la Inmaculada Concepción mezcla estilos barroco, neoclásico y mudéjar en una combinación poco habitual para una catedral mexicana del Pacífico. A pocos pasos, el teatro Ángela Peralta, declarado Patrimonio Histórico Nacional, sigue acogiendo espectáculos de ópera y ballet en su sala neoclásica.

3. Observatorio 1873
Sobre el cerro del Vigía, a 75 metros sobre el nivel del mar, el Observatorio 1873 ocupa un edificio del siglo XIX que funcionó primero como vigía portuario y después como observatorio meteorológico. Hoy es un parque temático con casa-museo, jardín de agave, un santuario de aves y un espacio dedicado a más de 200 iguanas.
Se accede mediante un funicular inclinado, premiado como proyecto del año por Elevator World en 2021, o subiendo a pie por una escalinata con varios miradores. Puedes reservar online la entrada al Observatorio 1873 y el Museo Nacional de la Ballena, conocido como Munba, incluido dentro del propio recinto.
4. Farolesa
Para quienes busquen algo más de adrenalina, la Farolesa es una tirolina de más de 1.260 metros que conecta el faro natural más alto del continente con el Observatorio 1873. El recorrido cruza el mar a velocidades que pueden superar los 60 kilómetros por hora, con vistas de toda la bahía.

5. Gran Acuario Mazatlán
El Gran Acuario Mazatlán es, según sus propios datos, el acuario más grande de México y uno de los más destacados de Latinoamérica. Cuenta con casi 5 millones de litros de agua salada distribuidos en distintos hábitats dedicados al mar de Cortés. Tiburones, rayas y pingüinos de Humboldt conviven en un recorrido pensado tanto para familias como para quienes simplemente quieran conocer la biodiversidad de esta parte del Pacífico.
Puedes reservar tu entrada al Gran Acuario Mazatlán, o combinarla con el resto del centro histórico gracias al tour por Mazatlán y entrada al acuario, que reúne ambos planes en una misma mañana.
6. Isla de Venados
A poco más de dos kilómetros de la costa, la Isla de Venados es la mayor de las tres islas frente a Mazatlán. Como añadido, es la isla más visitada. Sus aguas transparentes y su arrecife apto para hacer snorkel sin necesidad de experiencia previa conquistan a cualquiera. Al no tener apenas construcciones, conserva un aire mucho más salvaje que las playas del centro.
Puedes reservar el tour en kayak y snorkel por Isla de Venados para disfrutar en primera persona de este paraíso natural. ¿Quién se anima?

7. Isla de la Piedra
Frente al puerto, Isla de la Piedra reúne manglares y playas de cocoteros mucho menos concurridas que las de la ciudad, a pesar de estar a apenas una hora y media en barco desde el centro. Su nombre viene de una antigua formación rocosa que servía de referencia a los pescadores locales.
Puedes reservar la excursión a Isla de la Piedra para conocer este lugar sin preocuparte por problemas logísticos de transporte u horarios.
8. Clavadistas de la Glorieta Sánchez Taboada
De forma parecida a los famosos clavadistas de La Quebrada en Acapulco, en la glorieta Sánchez Taboada, un grupo de clavadistas locales se lanza al mar desde varios metros de altura para el disfrute de quienes se acercan a verlos. Es una tradición que lleva décadas formando parte de la identidad turística de la ciudad.
No hace falta reservar nada para verlo, aunque conviene calcular bien el horario, ya que los clavadistas no saltan de forma continua sino en tandas puntuales a lo largo del día.

9. Funbus o pulmonía
Si prefieres tener una primera panorámica de la ciudad antes de decidir qué visitar con más calma, el Funbus recorre en autobús descapotable de dos pisos el malecón, el centro histórico y otros puntos destacados de Mazatlán. Es una forma cómoda de empezar a tener una primera idea de la ciudad.
Puedes reservar el tour panorámico por Mazatlán en autobús descapotable, o vivir la experiencia más local a bordo de una pulmonía, el carrito descubierto que sirve de taxi tradicional en toda la ciudad.
10. Durango
Si dispones de un día completo y te apetece salir de la costa, Durango ofrece un contraste total con el ambiente playero de Mazatlán. Esta ciudad del interior fue escenario de buena parte de la vida de Pancho Villa, cuyo legado revolucionario se puede seguir en varios monumentos y en el Museo Francisco Villa.

Cómo moverse por Mazatlán
El centro histórico y el malecón se disfrutan bien a pie o en pulmonía, el medio de transporte más característico de la ciudad. Para las islas cercanas, como Isla de Venados o Isla de la Piedra, el acceso siempre es en barco desde distintos puntos de la costa, así que conviene reservar con antelación en temporada alta.
Si tu plan incluye alguna excursión más alejada, como Durango o los pueblos del interior de Sinaloa, lo más cómodo suele ser una excursión organizada con transporte incluido, ya que el trayecto por carretera de montaña puede ser exigente si no conoces bien la zona.
Cuándo ir a Mazatlán
Entre noviembre y abril, la temporada seca ofrece el clima más agradable, con menos humedad y temperaturas más suaves tanto de día como de noche. Es también la época en la que se puede avistar ballenas jorobadas frente a la costa, y coincide además con el Carnaval de Mazatlán, celebrado a finales de febrero y uno de los más antiguos de México, con más de un siglo de tradición.
De junio a octubre llega la temporada de lluvias y calor húmedo, con menor afluencia turística y precios de alojamiento más bajos, aunque conviene tener en cuenta la posibilidad de algún día de lluvia intensa si viajas en estas fechas.

Preguntas frecuentes sobre Mazatlán
¿Cuáles son las zonas turísticas de Mazatlán?
El centro histórico, alrededor de la plaza Machado, y la Zona Dorada, más al norte y con la mayor concentración de hoteles y restaurantes frente al mar, son las dos zonas turísticas principales. El malecón conecta ambas a lo largo de la costa.
¿Cuántos días se necesitan para ver Mazatlán?
Con 2 o 3 días es posible recorrer el centro histórico, el malecón y el Observatorio 1873, además de reservar alguna actividad en las islas cercanas. Si quieres sumar una excursión de un día completo, como Durango, conviene calcular al menos 4 o 5 días en total.
¿Cuándo es el Carnaval de Mazatlán?
El Carnaval de Mazatlán se celebra a finales de febrero, coincidiendo con las fechas variables del calendario de Carnaval en el resto del mundo. Aunque no es uno de los Carnavales más famosos del mundo, sí es uno de los más antiguos de México. Tiene más de un siglo de historia, y atrae una gran cantidad de visitantes durante esos días.
Mazatlán reúne en poco espacio playas, historia colonial y naturaleza casi intacta a un paseo en barco del puerto, algo que no siempre es fácil de encontrar junto en un mismo destino de playa. Con un buen reparto de días entre el centro y alguna de sus islas, es sencillo entender por qué se ha convertido en uno de los destinos favoritos del Pacífico mexicano.
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