Cocina mexicana: los mejores 15 platos y productos típicos que probar
La cocina mexicana entró en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco en 2010. Hablamos de un gran reconocimiento que solo comparten un puñado de países en todo el mundo. Sin embargo, es un mérito ganado con creces pues esta gastronomía se apoya en siglos de historia. Pero la comida mexicana tradicional nunca es un solo sabor. Son docenas, y cambian en cuanto cruzas de una región a otra.
¿Cuál es la comida típica de México? Los tacos al pastor, los chilaquiles, el mole poblano, la cochinita pibil y el pescado zarandeado son algunos de los platos más representativos. Cada región tira hacia un lado distinto, desde los mariscos de Sinaloa hasta los moles de Oaxaca y Puebla, con el maíz presente en casi todos ellos. ¡Vamos a conocer lo sabores tradicionales del país!
¿Cuáles son los platos típicos de México?
1. Tacos al pastor
No podemos habar de cocina mexicana sin empezar por los tacos al pastor. Pero, ¿cuál es su origen? Todo empezó cuando los inmigrantes libaneses llevaron el trompo vertical a Ciudad de México a mediados del siglo XX. Los cocineros cambiaron el cordero por cerdo marinado en achiote para adaptarlo a sus gustos, dando inicio a la historia de los tacos al pastor.
La carne gira todo el día sobre el trompo. El taquero corta finas láminas directamente sobre una tortilla pequeña, añade un trocito de piña y remata con cebolla y cilantro. Para encontrar los mejores puestos, esos escondidos en calles secundarias, únete a un free tour de tacos por Ciudad de México y deja que una persona local elija por ti.

2. Chilaquiles
Los chilaquiles son lo que México come la mañana después de una noche de tacos al pastor. Tortillas de maíz, cortadas y fritas, después ablandadas en salsa justo hasta que ceden pero antes de deshacerse. Encima van crema, queso desmoronado, cebolla cruda y un huevo o pollo deshebrado si tienes hambre de verdad.
Un consejo que vale la pena seguir. Pídelos mixtos, mitad salsa roja y mitad verde. Así pruebas las dos y te quedas con tu favorita. Cómelos temprano, en un mercado, donde se preparan al momento y desaparecen antes del mediodía. El tour gastronómico por el mercado de La Merced te lleva justo a ese tipo de puestos.

3. Mole poblano
El mole poblano es el plato en el que piensa la gente cuando dice que la cocina mexicana es complicada. Chiles secos, semillas, especias y un poco de chocolate, tostados y molidos durante horas hasta convertirse en una salsa oscura y brillante. El chocolate no lo endulza, sino que lo vuelve profundo.
El mole se sirve sobre pavo o pollo, y un solo plato esconde más trabajo del que muchas cocinas hacen en una semana entera. Puebla y Oaxaca se disputan el puesto de mejor mole, y ninguna de las dos va a ceder. En Oaxaca puedes probar varios moles en las actividades gastronómicas, que suelen organizarse en la ciudad. Normalmente se combina con mezcal.

4. Cochinita pibil
La cochinita pibil pertenece a Yucatán y no sabe a ningún otro lugar. El cerdo se frota con achiote y naranja agria, se envuelve en hoja de plátano y se entierra en un horno subterráneo llamado pib para cocinarse lento y a baja temperatura. Sale de un rojo intenso, tan tierno que se deshace con el tenedor, y se sirve en tacos o tortas bajo una maraña de cebolla morada encurtida. Añade habanero si te atreves.
En Mérida, el tour gastronómico por sus mercados y calles te lleva hasta los cocineros que todavía la preparan a la manera tradicional. ¿Quién se anima?
5. Aguachile
El aguachile consiste en camarón crudo que se abre en mariposa y se ahoga en una salsa verde feroz de limón, pepino y chile fresco. Se come en cuestión de minutos para que conserve su textura firme. El nombre es literal: agua y chile. Frío, ácido y picante, una explosión de sabores.
Acompáñalo con una cerveza fría y unas tostadas, a ser posible cerca del mar. Sinaloa desembarca más camarón que cualquier otro estado de México, y Mazatlán es el lugar para disfrutarlo.
6. Pozole
El pozole se remonta a la Mesoamérica prehispánica, donde los aztecas lo preparaban como plato sagrado para ceremonias especiales. De hecho, usaban maíz nixtamalizado que consideraban bendecido por los dioses.
La base de este plato es el cacahuazintle, un grano de maíz grande que hierve hasta abrirse como si fuera una palomita a medio camino. Se añade cerdo o pollo, y el verdadero trabajo ocurre en la mesa: lechuga, rábano, cebolla, orégano y un buen chorro de limón, todo servido a tu gusto. Rojo, verde o blanco, según dónde te sientes a comerlo. En México se come para celebrar, así que lo verás en cualquier mesa en septiembre.

7. Tamales
Los tamales son la prueba de que el maíz puede con casi cualquier cosa. La masa se extiende sobre una hoja de maíz o de plátano, se rellena, se dobla y se cuece al vapor hasta que cuaja. Lo que lleva dentro cambia según el estado: mole, queso con rajas de poblano, masa dulce de color rosa o los grandes tamales oaxaqueños envueltos en hoja de plátano.
En Ciudad de México, la gente los mete dentro de un bolillo y se los comen de camino al trabajo. Le llaman guajolota. Es un carbohidrato envuelto en otro carbohidrato, y no pasa nada.

8. Chiles en nogada
Pocos platos se ven tan cuidados como los chiles en nogada. Un poblano asado se rellena de picadillo, carne guisada con fruta, y se cubre con una crema fría de nuez de Castilla y granos de granada. Chile verde, salsa blanca, semillas rojas: la bandera, en un plato.
Solo aparece en temporada, más o menos de julio a septiembre, cuando la nuez y la granada están listas, aunque vale la pena comprobarlo antes de viajar, porque la fecha cambia cada año. Puebla lo inventó, así que recomendamos reservar tus tours guiados y excursiones de un día por Puebla y probarlo en el lugar de origen.
9. Tlayudas
A la tlayuda la llaman la pizza oaxaqueña. Una tortilla del tamaño de una rueda de bicicleta se tuesta hasta que cruje, se unta con asiento y frijoles, se cubre con quesillo y se remata con carne, aguacate o chapulines. Sí, chapulines. Saben a chile y limón, y dejas de notarlos después del primer bocado.
Oaxaca es la capital gastronómica de México y no necesita anunciarlo. Un tour de comida callejera por Oaxaca te lleva hasta las tlayudas y te da una buena introducción a todo lo que las rodea.

10. Birria
Deja espacio para la birria. Ha conquistado el mundo últimamente, y por una vez el revuelo está justificado. Nació en Jalisco como chivo cocinado lento en un adobo de chile hasta que la carne se deshace por completo. Hoy la encontrarás sobre todo en forma de tacos. La tortilla se pasa por la grasa roja, se dora en el comal, se rellena de carne y queso, y se sirve con un vaso de consomé para mojar. Moja todo, no te preocupes por ensuciarte. Guadalajara es su tierra natal, así que explora los tours y experiencias en Guadalajara y sigue el olor a chile desde ahí. También tenemos una guía específica para conocer la parte histórica y monumental de este destino:

11. Carnitas
Las carnitas vienen de Michoacán, y son lo que pasa cuando el cerdo se trata con paciencia. Grandes trozos se cuecen durante horas en su propia grasa, con naranja y especias, hasta que el exterior queda crujiente y el interior se deshace. Se pica, se sirve en tortillas y se corona con cebolla, cilantro y una cucharada de salsa. Pídelas surtidas si quieres un poco de todo, incluidos los trozos más crujientes. Los domingos son día de carnitas en buena parte del centro de México, así que sigue a la multitud.
12. Enchiladas
Las enchiladas demuestran que una tortilla y una buena salsa pueden sostener toda una comida. Las tortillas de maíz se bañan en salsa de chile, se enrollan con pollo o queso y se cubren con más salsa, crema y cebolla. Verdes, rojas o de mole si estás en Puebla u Oaxaca. Cambia la salsa de chile por frijoles y se convierten en enfrijoladas; por jitomate, en entomatadas. Cada cocinera de casa tiene su versión, y todas te dirán que la suya es la correcta.
13. Barbacoa
La barbacoa es un ritual de fin de semana. El borrego o el chivo se envuelve en pencas de maguey y se cuece toda la noche en un pozo cavado en la tierra, de donde viene precisamente la palabra barbacoa. La carne sale suave y ahumada, lista para deshebrar en tacos, con una taza del caldo de cocción como acompañamiento. En el centro de México, las familias hacen fila temprano el domingo antes de que se agote. Llega antes de que eso pase.
14. Elote y esquites
El elote es el maíz callejero a la mexicana. La mazorca entera se hierve o se asa, y se cubre con mayonesa, queso cotija desmoronado, chile en polvo y limón.
Por su parte, los esquites son la misma idea servida suelta en un vaso, para comer con cuchara mientras caminas. Para dar con los puestos en los que confían los locales, los tours de comida callejera y mercados en Ciudad de México saben dónde buscar.

15. Churros
Los churros son el producto típico con el que terminan muchas noches en México. La masa se pasa por aceite caliente, se fríe hasta quedar dorada y acanalada, y se reboza en azúcar con canela. Se mojan en chocolate caliente espeso o en cajeta, un caramelo hecho con leche de cabra. Cómelos recién hechos, cuando todavía casi queman.
Preguntas frecuentes sobre la comida mexicana
¿A qué hora come la gente en México?
El horario descoloca a muchos viajeros. El desayuno es temprano, y no es precisamente ligero. Después llega el almuerzo, un tentempié de media mañana para aguantar hasta la comida. El plato fuerte es la comida, que se sirve tarde, entre las 14:00 y las 16:00 horas, aunque varía según la región y la temporada. La cena es un momento más tranquilo, sobre las 20:00 o 21:00.
¿Cuál es el plato más representativo de México?
El taco al pastor y el mole poblano suelen encabezar cualquier lista de productos más típicos de la cocina mexicana. El primero por ser el más extendido y fácil de encontrar en cualquier ciudad. El segundo, por la complejidad de su preparación y su peso simbólico en la gastronomía del país.
¿Es toda la comida mexicana picante?
No. Muchos platos, como los tamales o el pozole, se sirven con salsas aparte para que cada persona elija el nivel de picante que prefiere. Otros, como el mole poblano, tienen más profundidad de sabor que picor.
¿Cuándo es la mejor época para probar los chiles en nogada?
Los chiles en nogada solo se preparan entre julio y septiembre, cuando la nuez de Castilla y la granada están en temporada. Si viajas a Puebla fuera de esas fechas, es probable que no los encuentres en los menús.
Sea como sea, lo que está claro es que la comida mexicana tradicional no es una cocina que se termine de conocer. Es un país discutiendo felizmente consigo mismo, plato a plato y región a región.