Ante todo destacar la labor de Laura como guía, pues hizo la visita extraordinariamente amena.
La pena es que a diferencia de otros monumentos, éste está excesivamente restaurado y de la parte original queda relativamente poco.
La visita guiada es imprescindible, y tal vez la parte negativa es justamente esa, la de que te explican lo muy restaurado que está y la presencia de jardines y fuentes que originalmente no estaban ahí.
Curioso lo de la colonia de gatos.
Espectacular!. Marcos, nuestro guía, además de ser buen conocedor de la historia de Almería y sus monumentos, resultó ser ameno, simpático y el mejor cicerón de la ciudad. Sin duda, repetiría otras visitas con el.
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Ante todo destacar la labor de Laura como guía, pues hizo la visita extraordinariamente amena. La pena es que a diferencia de otros monumentos, éste está excesivamente restaurado y de la parte original queda relativamente poco. La visita guiada es imprescindible, y tal vez la parte negativa es justamente esa, la de que te explican lo muy restaurado que está y la presencia de jardines y fuentes que originalmente no estaban ahí. Curioso lo de la colonia de gatos.
Espectacular!. Marcos, nuestro guía, además de ser buen conocedor de la historia de Almería y sus monumentos, resultó ser ameno, simpático y el mejor cicerón de la ciudad. Sin duda, repetiría otras visitas con el.