Excelente visita a la bodega familiar, nos atendió directamente su dueño, lo que hizo la actividad más increíble, ya que además de todo lo que sabe de enología aportó su experiencia personal como viticultor. Pasamos por las cuevas donde antiguamente se hacían los caldos y luego pasamos a la bodega más moderna. Hicimos una cata con tres de sus vinos, acompañado de un tentempié y donde tuvo en cuenta de que íbamos con un niño y le trajo un mosto. Muy recomendable.
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Excelente visita a la bodega familiar, nos atendió directamente su dueño, lo que hizo la actividad más increíble, ya que además de todo lo que sabe de enología aportó su experiencia personal como viticultor. Pasamos por las cuevas donde antiguamente se hacían los caldos y luego pasamos a la bodega más moderna. Hicimos una cata con tres de sus vinos, acompañado de un tentempié y donde tuvo en cuenta de que íbamos con un niño y le trajo un mosto. Muy recomendable.