Todo estupendo. Finalmente, fuimos solo Anaís, la guía y nosotros dos, así que parecía hecha a medida. Anaís es una guía estupenda, de la zona y con unos amplios conocimientos sobre la Albufera. El paseo en barco también genial puesto que usamos unas barcas con motores eléctricos, lo que es de agradecer por las 0 emisiones y el esfuerzo que han hecho los barqueros por ayudar un poco más a conservar el paraje. El barquero, Rafa, también muy amable y con amplios conocimientos. ¡Todo perfecto!
Lo pasamos genial. Santiago, el guía, es un crack: lo lleva todo con un rollo súper ameno y divertido que hace que no sea el típico tour.
Explicaciones muy claras, con chispa, humor. Entre lo curioso de las historias y cómo lo explica, se te pasa el tiempo volando.
Consigue que algo “macabro” sea entretenido, interesante y hasta divertido, sin perder el hilo en ningún momento.
En resumen: un tour diferente, muy recomendable.
Y recordad: "Ahí están las cámaras de vigilancia".
Últimas opiniones
Todo estupendo. Finalmente, fuimos solo Anaís, la guía y nosotros dos, así que parecía hecha a medida. Anaís es una guía estupenda, de la zona y con unos amplios conocimientos sobre la Albufera. El paseo en barco también genial puesto que usamos unas barcas con motores eléctricos, lo que es de agradecer por las 0 emisiones y el esfuerzo que han hecho los barqueros por ayudar un poco más a conservar el paraje. El barquero, Rafa, también muy amable y con amplios conocimientos. ¡Todo perfecto!
Lo pasamos genial. Santiago, el guía, es un crack: lo lleva todo con un rollo súper ameno y divertido que hace que no sea el típico tour. Explicaciones muy claras, con chispa, humor. Entre lo curioso de las historias y cómo lo explica, se te pasa el tiempo volando. Consigue que algo “macabro” sea entretenido, interesante y hasta divertido, sin perder el hilo en ningún momento. En resumen: un tour diferente, muy recomendable. Y recordad: "Ahí están las cámaras de vigilancia".
Muy apetecedor ese tour